No hay solución al cambio climático que no incluya acciones ambiciosas en los bosques del mundo. Este es uno de los mensajes que dejó el Evento Ministerial de Alto Nivel sobre Bosques y Cambio Climático, que se llevó a cabo hoy en el marco de la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible.

La reunión, organizada por el Ministerio del Ambiente del Perú (MINAM) y la Enviada Especial para el Cambio Climático del Secretario General de las Nacionales Unidas, Mary Robinson, buscó avanzar en la agenda de bosques y cambio climático internacional, así como promover y aumentar la ambición y alianzas políticas de alto nivel en el camino a la COP21.

“Estamos en un momento clave para los bosques. Estos presentan una gran oportunidad para incrementar la ambición y potenciar acciones urgentes de reducción de las emisiones de GEI”, señaló el Ministro del Ambiente del Perú y Presidente de la COP20, Manuel Pulgar-Vidal.

El titular del Ambiente indicó que para aumentar el rol de los bosques se necesita trabajar con un enfoque integral, que tenga en cuenta tanto el aspecto político y legal como la necesidad de un acuerdo climático de París balanceado entre adaptación y mitigación, las finanzas, las metodologías y enfoques de los actores y la gobernanza.

“Necesitamos un enfoque integral de los bosques. Debemos poner sobre la mesa las buenas prácticas y experiencias para demostrar que la acción climática es posible”, enfatizó Pulgar-Vidal.

Durante la reunión, que contó con la participación de representantes de alto nivel de más de 20 estados, se discutieron los potenciales de los países para aumentar la ambición en bosques según sus circunstancias nacionales. Además, se debatió sobre qué acciones y recursos son necesarios para crear el momentum político de alto nivel necesario para incrementar la ambición en París, a través de alianzas entre países en desarrollo y países desarrollados pre y post 2020, entre otros.

Sobre bosques y cambio climático

La conservación y restauración de los bosques es esencial para limitar el aumento de 2°C de la temperatura global del Planeta. Además, las acciones climáticas que incluyen a los bosques también ayudan en la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), contribuyendo al crecimiento económico y a la mejora de los medios de subsistencia de las comunidades dependientes de los bosques y de los pueblos indígenas.

El año pasado, se logró un gran impulso para lograr un momentum en la acción climática de los bosques gracias a la firma de La Declaración de Bosques de Nueva York, durante la Cumbre del Clima de Nueva York, en la que muchos gobiernos adoptaron el compromiso de reducir la deforestación a la mitad para el año 2020, y a cero en 2030, así como nuevas y ambiciosas metas para la restauración forestal.

Posteriormente, durante la COP20, catorce países en desarrollo con bosques firmaron un anuncio ministerial conjunto: El Desafío de Lima, que busca potenciar el financiamiento de los países desarrollados hacia aquellos en vías de desarrollo con bosques.

Ahora, para traducir estos compromisos colectivos en acción y de cara a la COP21 de París, países desarrollados y en desarrollo están trabajando de manera conjunta a través de la Agenda de Acción Lima-París (LPAA), una iniciativa que une tanto a actores estatales como no estatales a nivel mundial para acelerar las acciones climáticas cooperativas presentes y futuras para apoyar el nuevo acuerdo. Así, el área de acción de bosques de LPAA permite trabajar conjuntamente para elevar la agenda forestal al nivel político más alto, hacer real el gran potencial de las iniciativas climáticas y dejar un legado que ayude a la implementación del acuerdo que se alcance en París este diciembre



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