El coronavirus ha obligado a cerrar países y ha colapsado la economía del planeta, pero la contaminación ha bajado considerablemente, haciendo que la calidad del aire que respiramos sea mejor.

Sin embargo, cuando esta situación pase, problemas como el cambio climático, la contaminación atmosférica en las grandes ciudades o la pérdida de biodiversidad seguirán siendo desafíos de enorme magnitud, frente a los que también proponer medidas urgentes.

El cambio climático es un hecho que está llegando a niveles preocupantes, ocasionando desastres naturales que ponen en peligro al planeta en el que habitamos.

¿Qué retos deberá afrontar el planeta?

Los problemas ambientales del efecto rebote

La salida de la cuarentena en España está siendo escalonada. De no ser así, se producirían picos en el consumo de bienes y servicios. Estos desencadenarían una emisión masiva de gases de efecto invernadero (GEI) y compuestos contaminantes en un modelo de producción y consumo todavía fundamentado en el uso de combustibles fósiles.

El efecto rebote, tan deseado desde el punto de vista económico, entraña un riesgo medioambiental serio. El repunte de emisiones podría incluso compensar la reducción registrada durante la etapa de confinamiento.

Concienciación y educación ambiental para el planeta

Cómo nos movemos, cómo trabajamos y cómo nos alimentamos influye profundamente en problemas medioambientales y tiene repercusiones socioeconómicas graves.

Será necesario recordar que, las elevadas tasas de contaminación atmosférica en las grandes ciudades como Madrid, podrían estar relacionadas con una mayor incidencia de enfermedades cardiorrespiratorias, como la COVID-19.

Es, por tanto, urgente reducir la emisión de GEI para frenar un cambio climático que ya causa el sufrimiento de muchos seres humanos. Un calentamiento global que también puede acelerar la llegada de enfermedades como la que estamos sufriendo.

La necesidad de un cambio de sistema

El teletrabajo podría imponerse como una norma y dejar de ser una excepción. En el ámbito de la investigación, por ejemplo, puede que los congresos y reuniones científicas en remoto sean mucho más frecuentes. Todo ello, con el consiguiente impacto positivo en la mitigación de los GEI.

¿Qué se puede aprender de esta situación?

Estas últimas semanas hemos visto cómo los niveles de contaminación han descendido y la naturaleza ha empezado a revivir en muchos lugares. Debido al parón de la actividad, nuestra calidad de vida puede mejorar y para ello es vital y urgente que nos centremos en el respeto y el cuidado de nuestro medioambiente.

En la lucha contra la emergencia climática es también imprescindible la cooperación y coordinación entre todos los países. Esta crisis nos ha demostrado que muchas cosas imposibles se pueden hacer y que el cambio puede ser posible. Por ello, será imprescindible definir estrategias globales que nos permitan hacer frente juntos a los grandes problemas de salud planetaria del siglo XXI.

Fuente: STOP CAMBIO CLIMÁTICO,

Artículo de referencia: https://www.stopcambioclimatico.es/2020/05/25/el-coronavirus-y-el-futuro-del-planeta/,



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de