La reunión ha contado con la presencia del director general de planificación Energética de Gas Natural Fenosa, José Mª Egea, y del director de Upstream, Francisco Velasco, a quienes el consejero ha recordado la gran importancia de este espacio natural, "un gran monumento natural que tenemos la obligación de preservar".

El consejero ha trasladado a los representantes de la empresa que "estamos haciendo un análisis riguroso de todos los aspectos de este proyecto para poder evaluar qué alcance tendría esta actividad sobre el entorno del parque".

Planas ha hecho hincapié en la necesidad de que el estudio del posible impacto ambiental realizado por el Ministerio incorpore una valoración conjunta. Se refiere, en este sentido, a que la Consejería ha solicitado al MAGRAMA que antes de otorgarse cualquier autorización, se complete la evaluación ambiental de los tres proyectos planteados en esta zona, con el análisis de los efectos acumulativos y sinérgicos que éstos puedan producir en el medio ambiente y, especialmente, en los espacios incluidos dentro de la Red Natura 2000. Hasta ahora, la evaluación realizada por el Ministerio en la Declaración de Impacto Ambiental ha sido tramitada en proyectos diferenciados referidos a esta actividad de aprovechamiento y almacenamiento de gas.

Con esta actuación del Gobierno de Andalucía, la tramitación de los procedimientos iniciados en relación a estas iniciativas promovidas por Gas Natural queda suspendida hasta que se concluya la reevaluación conjunta del posible impacto ambiental, cuya competencia depende del Ministerio que es el que emite la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) respecto a estos proyectos.

WWF

A su vez, WWF recuerda que hoy se cumplen 15 años del desastre de Aznalcóllar, y que los nuevos proyectos, como el dragado de profundización y el almacenamiento de gas natural, amenazan el futuro de Doñana.

Según la organización, se ponen en riesgo puestos de trabajo en el sector agrícola, pesquero acuicultor o del turismo de naturaleza. Además, el dragado aumentará los problemas del Guadalquivir, como la erosión o la turbidez, y afectará de forma irreversible a los servicios ambientales que el Guadalquivir proporciona a la economía y la sociedad del Estuario y del Golfo de Cádiz. WWF alerta de que todo esto tendrá un enorme coste no sólo ambiental, sino también económico.

Los nuevos proyectos de gas en Doñana, que se suman a más de 15 previos, suponen un riesgo adicional para el Espacio Protegido que no ha sido convenientemente valorado. A juicio de WWF, Doñana no debe convertirse en un almacén permanente de gas, en especial sus zonas más sensibles, como sería este caso, que por ley han de estar dirigidas a la conservación de los valores naturales de este Espacio Natural único en el mundo.

WWF reclama a las administraciones públicas competentes, Gobierno Central y Junta de Andalucía, que pongan fin a estas amenazas impidiendo ambos proyectos por sus severos impactos ambientales sobre los espacios y valores naturales de Doñana.



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