Su liberación se produce un día antes de que expirase la vista con el juez. Los cuatro activistas se enfrentan todavía a juicio en los tribunales daneses y posibles penas de prisión.

Los cuatro fueron detenidos tras una protesta pacífica en el inicio de un banquete de Estado organizado por la Reina Margrethe II a los líderes mundiales que asistieron a la Cumbre de Copenhague sobre el clima.

Mads Christensen, Director Ejecutivo de Greenpeace Nordic, acogió con alegría su puesta en libertad, pero fue duro con las autoridades danesas. Christensen aseguró que "el encarcelamiento innecesario de estos cuatro activistas pacíficos ha sido efectivamente un castigo sin juicio. Este castigo se ha sumado al fracaso de los líderes del mundo para acordar un tratado legalmente vinculante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El presunto delito por el que se encontraban en prisión es que los cuatro activistas intentasen llamar la atención de los dirigentes mundiales sobre la urgencia de actuar para evitar un cambio climático catastrófico. La duración de esta detención sin juicio está fuera de toda proporción por una simple protesta con un objetivo legítimo”.

Tras las detenciones de los cuatro, Greenpeace garantizó que, de haber sido puestos en libertad, los cuatro activistas hubieran regresado voluntariamente a Copenhague para ser juzgados. Para facilitar aún más la investigación policial, Greenpeace siempre ofreció su plena cooperación a la policía danesa y les proporcionó los detalles de la acción.



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