El Congreso Internacional sobre Ecología, acto principal de la Santa Sede en la Expo 2008, trata de difundir el respeto a la naturaleza porque muchas veces el hombre usa y abusa del medio ambiente", según manifestó hoy el presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, cardenal Renato Raffaele Martino.

Este Congreso, que se inauguró hoy en la Sala CAI Luzán de la capital aragonesa, tiene como lema "La cuestión ecológica: La vida del hombre en el mundo". Hasta el 12 de julio, se sucederán una serie de ponencias que pretenden ser un vehículo para concienciar a la sociedad sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y de transmitirlo en buen estado a las generaciones futuras.

El cardenal Martino explicó, en declaraciones a los medios de comunicación, que "el objetivo del congreso es difundir el respeto a la naturaleza porque muchas veces el hombre usa y abusa del medio ambiente". "Desde el momento en que Dios creó a Adán y Eva y le confió todo lo creado, se lo entregó para que lo usara y lo transmitiera a las generaciones siguientes, y desde el comienzo ha sido siempre así y lo mismo se repite para nuestra generación", explicó.

El presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, Raffaele Martino, argumentó que "como el hombre ha producido muchas cosas que pueden destruir la naturaleza es necesario que tomemos conciencia de que transmitir el medio ambiente a las generaciones futuras es un precepto, una obligación que hay que cumplir". "En esto se halla el componente ético, en el empeño de defender el medio ambiente, es un deber ético, así que quien provoca destrucción comete un pecado", dijo.

El Congreso Internacional de Ecología se articula en torno a tres ejes: la relación del hombre con el mundo, el mundo como realidad ética para el hombre y el cuidado del hombre en su vida natural. En definitiva, analiza la relación del ser humano con su entorno natural y su deber ético de protegerlo y preservarlo.

El cardenal Martini reiteró que "el medio ambiente es un patrimonio universal, que pertenece a todos los hombres, y que, por lo tanto, hay que respetar para poder transmitirlo a las generaciones futuras en el mejor estado posible".

Al acto de inauguración del Congreso Internacional sobre Ecología, asistieron también el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch; el arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente, el nuncio apostólico en España, Manuel Monteiro de Castro.

El arzobispo de Zaragoza señaló en su intervención que "el término ecología deriva de los sustantivos griegos "oikos" y "logos%quot; y que, por lo tanto, etimológicamente significa discurso, teoría o ciencia de la casa". "La ecología es una ciencia reciente que contempla la naturaleza como el medio en el cual crecen y se desarrollan los seres vivos", añadió.

Monseñor Ureña aseguró que "esta ciencia no ha nacido de forma espontánea, sino urgida por el estado lamentable en el que desde hace algunas décadas se encuentra la naturaleza". "Por lo tanto, el problema ecológico es feudatario del problema humano", agregó. El arzobispo recitó una frase de Juan Pablo II: "La crisis ecológica es un problema moral".

Asimismo, señaló que la clave de la solución de la ecología medioambiental no reside sólo en la ecología medioambiental sino en lo que cabría llamar ecología humana. "La sociedad actual, escribe Juan Pablo II, no encontrará una solución al problema ecológico si no revisa seriamente su estilo de vida", comentó.

Monseñor Ureña considera que "la ecología verdadera habrá de abordar el problema de la obligación moral que tiene el hombre de cuidar su vida natural, que es el objetivo de la celebración del Congreso Internacional sobre Ecología".



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