Del total de zonas húmedas que van a restaurarse, 15 corresponden a la provincia de Castellón, otros 18 a la de Valencia y 17 a la provincia de Alicante.

La puesta en valor de estas zonas húmedas permitirá dinamizar la economía y generar empleo en los municipios de la Comunidad, especialmente los de interior. Cabe destacar que, según los datos de la Consejería de Medio Ambiente, 3,5 millones de personas en la Comunidad viven a menos de 15 minutos de un ecosistema húmedo de interior.

El turismo de interior es precisamente una importante fuente de ingresos para la Comunidad. De hecho, cada año 6 millones de personas realizan visitas de menos de un día a un municipio del interior de la Comunidad y aproximadamente 120.000 pasan la noche en los mismos en establecimientos reglados como hoteles o casas rurales. Este fenómeno representa anualmente unos ingresos de cerca de 200 millones de euros.

Tres son los proyectos emblemáticos que impulsa la Consejería de Medio Ambiente, en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Júcar, cuyas actuaciones servirán de modelo para la regeneración de las 50 zonas húmedas de la Comunidad: la restauración de la Albufera de Gaianes en Alcoi; la recuperación de los humedales de Villena y Salinas; y la regeneración del Embalse de Embarcaderos, en Cofrentes.

La importancia de la Laguna de Gaianes reside en que es una de las escasas lagunas de interior existentes en la Comunidad Valenciana. Se trata de una antigua zona húmeda dedicada durante años a la actividad agraria. Precisamente el proyecto pretende recuperar la lámina de agua y su valor ambiental, para lo que se aprovechará la gran capacidad de regeneración natural de esta albufera.

El objetivo de la actuación es la mejora de las cinco hectáreas que integran este ecosistema y de las masas forestales; la restitución a su estado natural del entorno de la laguna; y habilitar la zona como espacio recreativo e impulsar los trabajos didácticos y científicos.

Lagunas de Villena y de Salinas

Otro de los proyectos emblemáticos es la recuperación de las Lagunas de Villena y de Salinas, los dos humedales continentales más relevantes de la Comunidad Valenciana. El hecho de ser zonas húmedas de interior constituye una de sus principales singularidades, ya que el 90% de los ecosistemas húmedos de la Comunidad se hallan en el litoral.

Las 717 hectáreas de la laguna y saleros de Villena se hallan mayoritariamente cultivados con productos hortícolas y frutales. Conservan elementos patrimoniales de valor, como restos de las infraestructuras de las antiguas explotaciones de la sal, por ejemplo, antiguos molinos y balsas.

Con una extensión de 284 hectáreas, la laguna de Salinas es un ecosistema de dominio público tradicionalmente dedicado a la actividad agrícola pero que actualmente es una zona yerma. Se trata de uno de los pocos ejemplos de ecosistemas áridos de interior existentes en España, similar a los que pueden hallarse en el norte de África.

La idea de la Conselleria de Medio Ambiente, recogida en la Estrategia, es mantener una lámina de agua mínima de 5.000 m2, necesaria principalmente en los meses de verano. El resultado sería la recuperación de la zona húmeda como elemento singular del sistema de humedales valencianos, por su aridez, su carácter continental y la abundante presencia de avifauna.

Recuperación del Embalse de Embarcaderos

El embalse de Embarcaderos constituye una antigua infraestructura de riego fuera de uso de 385 hectáreas ubicada en Cofrentes. Su puesta en valor permitirá potenciar el turismo de balneario en una comarca como la del Valle de Ayora-Cofrentes, que cuenta con balnearios de interés como los de Cofrentes y Fuentepodrida.

Las actuaciones en el embalse tienen como objetivo recuperar el embalse y promover su adecuación paisajística para el uso y disfrute de los ciudadanos. En este sentido, la Estrategia plantea la creación de miradores, rutas, áreas de descanso, y zonas de interpretación y navegación.



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