Esta nueva herramienta ya ha dado los primeros resultados. El objetivo de la iniciativa, impulsada por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Natural y coordinada por el CREAF, es obtener el máximo de información posible sobre el estado de los bosques en tiempo real para comprobar los efectos de los episodios climáticos extremos. La información se podrá comparar y analizar año tras año para hacer predicciones sobre la vulnerabilidad de los bosques o de ciertas especies al cambio climático y actuar de manera proactiva para planificar la gestión forestal futura teniendo en cuenta todos estos factores.

La red DeBosCat se considera una herramienta pionera en España y en Europa. Es la primera vez que podemos conocer con exactitud el impacto que ha tenido en las masas forestales un fenómeno climático como el de la sequía del año 2012.

DeBosCat es una red colaborativa en la que los Agentes Rurales y los técnicos del Departamento de Agricultura trabajan juntos, con protocolos elaborados por el CREAF, tomando datos de campo sobre diferentes aspectos relacionados con la salud del bosque. En total, el año 2012 se han recogido datos de unos 527 episodios de decaimiento forestal, es decir, de rodales de bosque con pérdida o amarilleo de hojas, o elevada mortalidad de individuos. Los episodios repetidos de sequía que hemos sufrido en los últimos años, especialmente la primavera y el verano pasados, han hecho que casi el 3% de la superficie forestal catalana esté afectada, y cerca del 2% durante el año 2012.

El consejero Pelegrí ha querido destacar que la red es básica para conocer con precisión nuestros bosques: "es una herramienta muy útil y valiosa para avanzar hacia una gestión preventiva ". "Necesitamos saber cómo están nuestros bosques para poder gestionar mejor ", añadió. En este sentido, explicó que los bosques son también una prioridad para el Gobierno y que "debemos ser capaces de liderar el cambio y desbloquear el gran potencial de nuestro sector forestal". Pelegrí se ha mostrado convencido de que los bosques y la gestión forestal sostenible deben desempeñar un papel crucial también en la transición hacia una economía más verde. También ha explicado que Cataluña tiene vocación internacional y es líder en la investigación forestal en el sur de Europa, y la herramienta que se presenta hoy es una nueva prueba.

Además, recordó también que el Departamento está trabajando en el Plan general de política forestal, que deberá hacer frente al reto de desarrollar oportunidades para nuestros bosques y para el sector forestal. Un reto que servirá para potenciar el sector forestal catalán y "para convertir nuestras zonas rurales en un pilar de crecimiento y desarrollo".

23.500 hectáreas, con signos de decaimiento

Según los últimos datos del Mapa de cubiertas del suelo (MCSC) del año 2009, Cataluña tiene 1.348.192 hectáreas de superficie boscosa, un 42,4% de su territorio. Si comparamos los datos con los del año 1993 (las de la primera edición del MCSC), veremos que, en los últimos 16 años, Cataluña ha ganado 78.567 ha de bosque. En un solo año, la red DeBosCat ha registrado un total de 23.500 hectáreas de bosque con signos de debilitamiento. Aunque la mayoría de hectáreas afectadas se podrán recuperar, los expertos atribuyen este fenómeno, en gran parte, a la sequía extrema vivida en los últimos meses de primavera y verano. La superficie afectada registrada hasta ahora alcanza las 40.000 hectáreas si tenemos en cuenta la acumulada durante los años anteriores, y que todavía es visible.

Los robles y las hayas, los más vulnerables

Según se extrae del informe DeBosCat, el 7% de los robledales y del 6% de los hayedos han sufrido episodios de decaimiento este verano. En ambos casos, más del 60% de la superficie calificada de "decaída" mostraba signos de afectación entre elevada y muy elevada: amarilleo de hojas, defoliación o mortalidad. Aunque este fenómeno es bastante habitual, especialmente en robledales, no lo es tanto que la superficie afectada sea tan elevada. Sin embargo, se espera que una buena parte de estos bosques volverán a sacar hojas esta primavera gracias a que este otoño e invierno han sido muy húmedos.

En otras especies, como las encinas, también se han visto muchos episodios de decaimiento. El 3,6% de los encinares catalanes mostraban episodios de decaimiento por sequía. En el 65% de los casos, el grado de afectación era entre elevado y muy elevado.

La mayoría de especies de pinos parecen ser más resistentes a los factores que causan el decaimiento, si bien una vez afectadas se recuperan con mayor dificultad. En todos los casos, los pinos sólo tenían afectado un porcentaje de su superficie inferior al 1%.

Osona y el Berguedà: comarcas con más superficie de bosque afectada en 2012

DeBosCat tiene registrada la ubicación geográfica de los episodios de decaimiento, lo que permite conocer las comarcas que más afectaciones tienen. Este 2012, los bosques de Osona y Berguedà han sido los más perjudicados por la sequía extrema. Por ejemplo, un 31% de las hectáreas de bosque afectadas en Cataluña se concentran en la comarca de Osona (unas 7.500 hectáreas). El Berguedà, por otra parte, presenta unas 3.000, mayoritariamente de robles y encinas, que representan un 13% de las hectáreas afectadas en Cataluña.



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