Los desastres naturales costaron al mundo cerca de 146.000 millones de euros en 2008, convirtiéndolo en “uno de los años más devastadores” por costes derivados de las catástrofes climáticas y los daños causados, una cifra que duplica la de 2007 y pone de relieve la “gravedad” del problema del cambio climático, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP, por sus siglas en inglés).

Los datos de la UNEP, que recoge la revista Nigerian Tribune, señalan que los costes provienen de los efectos extremos de los fenómenos que se produjeron a lo largo del año, tales como inundaciones devastadoras, sequías severas y tormentas de nieve; así como de la sucesión de olas de frío y de calor que provocaron una caída del volumen de hielo del Ártico, que alcanzó el segundo nivel más bajo de su historia.

Necesidad de medidas urgentes frente al calentamiento global

En este sentido, la UNEP considera que “los fenómenos climáticos extremos de los que la humanidad es testigo subrayan la vulnerabilidad del ser humano ante el poder de la naturaleza” y anunció que la situación crecerá si no se toman medidas “urgentes” para frenar el calentamiento global.

Sin embargo, ante la falta de respuesta eficaces a su llamamiento, la ONU pone ahora sus expectativas en la “Cumbre sobre el Clima” que tendrá en Copenhage, donde espera que se tomen medidas jurídicamente vinculantes contra el cambio climático. Por ello, la UNEP remarca la necesidad de que la sociedad global se comprometa en la reducción de los gases causantes del efecto invernadero, así como en la creación de mecanismos de financiación para reforzar la defensa de la naturaleza.

Finalmente, alerta de que el 20% de las emisiones totales de los gases causantes del efecto invernadero proceden de la deforestación y recuerda que es “vital” salvaguardar “el enorme potencial económico, ambiental y social de los bosques”.



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