Automovilistas y talleres respetuosos con el medio ambiente

 

El automóvil contamina. No hay que engañarse. Genera emisiones nocivas y produce residuos potencialmente peligrosos. Pero no es lo mismo que su impacto ambiental se ciña a los valores previstos según el diseño y tecnología de cada modelo o que los supere en mucho por falta de un mantenimiento adecuado. De la misma manera, tampoco es lo mismo que los residuos que genera su mantenimiento y reparación acaben en cualquier vertedero sin control o sean adecuadamente gestionados gracias a las decisiones responsables del propietario del vehículo y el dueño del taller. La palabra clave es “responsabilidad”.

Quizá algún día podamos garantizar la movilidad de las personas y mercancías con vehículos que no contaminen nada. Que no emitan gases nocivos. Que no generen residuos peligrosos. Pero mientras avanzamos hacia ese horizonte parece razonable pensar que para que la movilidad sea sostenible, al menos desde el ámbito del mantenimiento y reparación de vehículos, tanto automovilistas como talleres tienen que tomar las decisiones acertadas.

Las decisiones responsables. Los primeros han de confiar el cuidado de sus coches a empresarios y profesionales del taller que cumplan la normativa de medio ambiente; si van más allá del mínimo legal, tanto mejor; y deben confiarlos, además, de forma periódica, cuando toca el mantenimiento, para que sus vehículos no contaminen más de la cuenta. Los segundos, por su parte, han de orientarse a implantar procesos para la gestión medioambiental de sus empresas que, efectivamente, minimicen el impacto sobre el entorno de la puesta a punto de los vehículos.

Pocos sectores de actividad económica están más regulados y vigilados en materia de medio ambiente que el de los talleres. Sin embargo, no siempre la opinión pública y publicada tienen esa percepción. Es hora de poner las cosas en su sitio. La inmensa mayoría de los talleres, y por supuesto los más de 1.000 que forman la red de servicio de Reparatucoche.com, no sólo cumplen con sus obligaciones medioambientales, sino que, además, hacen de su compromiso con el desarrollo sostenible un factor de eficiencia.

La gestión del taller que respeta el medio ambiente es la más rentable porque es la más eficiente: la que consigue hacer más con menos, la que más y mejor optimiza los recursos y maximiza el beneficio. ¿Qué razón tendrían los talleres para no orientarse a la mejora continua de la gestión medioambiental de sus negocios?

Por otro lado, enumerar la normativa y obligaciones legales que en materia de medio ambiente han de cumplir los talleres desbordaría con mucho el espacio de estas líneas. Los marcos estatal, autonómico y municipal establecen tal cantidad de exigencias que son muchas las guías orientativas editadas para que los talleres no incurran en su incumplimiento; tantas como gestores administrativos y asociaciones empresariales asisten al taller para no incurrir en falta o cometer infracciones duramente sancionadas, en ocasiones por mero desconocimiento.

En su condición legal de “productores de residuos” en cada intervención que realizan los talleres han de prestar atención a la gestión de los mismos, pero también a sus obligaciones en ámbitos como la prevención y gestión de la contaminación de los suelos, de la contaminación atmosférica, de gases refrigerantes, de ruidos y vibraciones, de aguas residuales… Coincidirán conmigo, queridos lectores, en que no parece una tarea fácil para empresas, microempresas, cuyas plantillas medias no superan los 2,5 empleados.  Pues la inmensa mayoría cumplen. Porque lo dice la ley, porque son más eficientes y porque es lo que esperan de ellos sus clientes.



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