Corresponde al Servicio de Planificación y Gestión Forestal la coordinación y gestión de la política forestal, la planificación y gestión sostenible de los montes catalogados, consorciados y conveniados, los planes de ordenación de los recursos forestales, el régimen de uso y aprovechamiento de los montes, la gestión de los viveros forestales públicos y la conservación ex situ de los recursos genéticos forestales. Igualmente, le corresponde la planificación y gestión de las actuaciones de control de la erosión y la lucha contra la desertificación, la restauración de incendios y la recuperación de la cubierta vegetal, así como la investigación, planificación y gestión de la salud de los bosques, entre otras funciones.

El Servicio de Gestión de los Incendios Forestales y Coordinación realiza la supervisión y coordinación de las actuaciones de planificación y adecuación de los recursos e infraestructuras preventivas, la creación y el mantenimiento del plan de áreas cortafuegos. Asimismo le corresponde el análisis, gestión y control de las actuaciones de lucha en caso de emergencias por incendios forestales, en particular, de los recursos de extinción, la coordinación aérea y la investigación de las causas de los incendios, entre otras.

El presupuesto con el que cuenta la DG de Gestión Forestal para el ejercicio de 2012 asciende a 21,8 millones de euros, de los cuales 19,9 corresponden al proyecto 142 de prevención y lucha contra los incendios forestales y el resto 1,8 distribuidos en los proyectos de ordenación y gestión forestal y lucha contra la desertización y el cambio climático.

Con este marco competencial, el director general de Gestión Forestal ha propuesto en su comparecencia cuatro líneas de acción a realizar durante esta legislatura.

  • La Mejora de la calidad y salud de los montes y masas forestales. “Pretendemos intervenir en las masas forestales que gestionamos para la mejora de su persistencia, calidad forestal y asegurar su crecimiento forestal a la vez que luchamos contra la erosión forestal y la desertificación”, ha manifestado Roque Vicente.
  • Puesta en valor de los montes, promoviendo distintos aprovechamientos forestales a través de una gestión sostenible. Al respecto, Vicente, ha asegurado que hay que destacar los programas de ordenación y planes técnicos de gestión forestal, de fomento de los cultivos forestales, y de fomento de los aprovechamientos forestales, en especial la biomasa, además de la colaboración con los agentes privados de la madera.
  • Mejorar la eficacia de la prevención, predicción y extinción de incendios forestales. “Trabajamos con la idea de reducir al máximo la envergadura de los incendios forestales. Esto solo lo conseguiremos preparando el territorio para que sea menos susceptible”. Para ello existen los programas de prevención y extinción de incendios, el plan de ganadería extensiva y el plan de áreas cortafuegos.

“Somos conscientes del papel decisivo que juega la sociedad en su conjunto a la hora de la prevención y extinción de incendios forestales. Tenemos que ser capaces de buscar la colaboración, la complicidad, la sensibilidad suficiente para que ésta entienda que puede jugar un papel decisivo”, ha recalcado Vicente. Y es que en las últimas temporadas de incendios forestales, más del 60% de los avisos de incendios tuvieron su origen en la sociedad civil, bien mediante aviso al 112, o llamando directamente a los servicios locales, comarcales o provinciales.

  • Desarrollo de las obligaciones que ofrezcan la cobertura normativa y administrativa que permitan cumplir con las líneas maestras de la política forestal. “Cumplir concretamente con los compromisos que nos exigen las normas establecidas, principalmente la ley de montes y la ley de vías pecuarias”. Además, Vicente ha apelado a la modificación de la normativa en la búsqueda de una mayor eficiencia y simplificación que se complemente con los objetivos aludidos.

En líneas generales, el director general de Gestión Forestal, ha asegurado que su compromiso pasa por llevar a cabo un modelo de gestión forestal que dote de mayor dinamismo al sector, en colaboración con el resto de Administraciones Públicas y agentes sociales que tienen un papel definido en la materia. Todo ello para establecer el escenario adecuado que debe planificar, gestionar y valorizar en términos de eficiencia económica, social y medioambiental nuestras masas forestales, acorde con la realidad social y ambiental existente.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de