Las inundaciones y deslizamientos de tierra tras las fuertes lluvias en el sur de Brasil han provocado la muerte de al menos 59 personas y más de 43.000 han tenido que ser desalojadas de sus casas, según el último balance oficial.

“Santa Catalina, ante su peor tragedia”

En Santa Catalina se declaró el estado de emergencia por 180 días mientras los equipos de rescate continúan trabajando con helicópteros y lanchas para atender a los desplazados que se han quedado atrapados tras las torrenciales lluvias. “El estado de Santa Catalina se está enfrentando a su peor tragedia”, señaló ante los periodistas el gobernador brasileño Luis Henrique Silveira.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” Da Silva, telefoneó a Silveira para comunicarle que el Gobierno federal está listo para proveer de medicinas y otros enseres a las personas afectadas, según informa la web del Estado brasileño.

Otras iudades afectadas

Según informa el diario Folha de Sao Paulo, las ciudades de Bonifácio, Luiz Alves, Rio dos Cedros y Garuva también han resultado gravemente afectadas por las inundaciones. Asimismo, las lluvias han causado problemas eléctricos, ya que según un balance divulgado por Celesc (central Eléctrica de Santa Catalina), 160.722 casas, establecimientos comerciales y públicos se han quedado sin energía eléctrica.

El Instituto Nacional de Meteorología revela que se ha alcanzado un récord histórico. En concreto, en el mes de noviembre se ha registrado un nivel de 2008.535,8 milímetros, casi tres veces más del porcentaje alcanzado en 1961. Asimismo, al menos 18 carreteras se han visto afectadas por los deslizamientos de tierra, por lo que cuatro ciudades, de las 60 afectadas, han quedado completamente aisladas.



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