El proyecto pretende "potenciar la producción de hidrógeno a partir de la mezcla de la fracción orgánica de los RSU (restos de alimentos, por ejemplo) con lodos de depuradoras (Biosólidos) logrando dos objetivos en un solo proceso: producir una fuente de energía alternativa así como resolver un problema de gestión de residuos", asegura Luis Alberto Fernández Güelfo, director gerente de BioValora. "El objetivo es estudiar las condiciones de operación más adecuadas para incrementar la producción de bio-hidrógeno en las primeras etapas del proceso de co-digestión".

Para ello, BioValora, conjuntamente con las empresas Ajemsa, Sufi-Verinsur y la EDAR Cádiz-San Fernando, han apoyado como Entidades Observadoras Promotoras (EPO) un proyecto de Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación. El citado proyecto ha sido solicitado por la Línea de Investigación Tratamiento Biológico de Residuos del grupo Tecnologías del Medio Ambientede la UCA, a la que pertenecen los distintos integrantes de BioValora.

Miembros del grupo Tratamiento biológico de residuos, de la UCA

BioValora es una EBT fundada por profesores e investigadores de la UCA en 2009, cuyo lema es que "todo residuo biodegradable se puede someter a tratamiento biológico anaerobio para obtener energía y/o compost. Básicamente, durante la degradación anaerobia de un residuo, los microorganismos que intervienen transforman la materia orgánica contenida en el mismo en H2, CH4 y CO2".

En la actualidad, la mayor parte de las plantas de digestión anaerobia de residuos orgánicos están optimizadas para producir altas cantidades de biogás rico en metano (Biometanización). Sin embargo, los últimos avances científicos han puesto de manifiesto la posibilidad de producir, además de metano, grandes cantidades de hidrógeno durante las primeras etapas del proceso anaerobio mediante la optimización de las condiciones de operación de tales instalaciones, explica Fernández Güelfo.

Por este motivo, entre los objetivos específicos del proyecto se tendrán que estudiar, entre otras muchas variables, la temperatura de trabajo, el tiempo de retención de sólidos, la velocidad de carga orgánica o el tipo de atmósfera presente en el interior de los reactores.

El Proyecto se desarrollará, durante los próximos cuatro años, empleando como residuos la fracción orgánica de la basura que llega a la planta de reciclaje y compostaje Las Calandrias de Jerez de la Frontera y lodos procedentes de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Cádiz-San Fernando.

"Estudiaremos cómo influyen las variables de operación sobre la productividad de hidrógeno optimizando estos parámetros para maximizar la producción de un biogás rico en este componente".

Una vez concluya el Proyecto, BioValora será el vehículo de transferencia de los resultados de la investigación hacia el sector productivo, con objeto de poner en valor los logros científico-tecnológicos alcanzados en el mismo.



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