Subsistir sin carbón en 2030

Desde 2014 hasta hoy, países como Bélgica o municipios de la envergadura de Pekín, con 20 millones de habitantes, han eliminado ya por completo el uso del carbón para electricidad y, cada vez, son más los que anuncian su abandono de cara a 2030, dice en un comunicado Greenpeace.

Por otra parte, China e India, los dos países más poblados del planeta, han reducido drásticamente las inversiones en nuevas plantas por, entre otras cosas, las protestas públicas contra los altos niveles de contaminación del aire, añade.

Es más, desde 2010 más de un cuarto de las 1.675 empresas propietarias o promotoras de térmicas de carbón en el mundo han abandonado el negocio, según una nueva investigación de la plataforma CoalSwarm y Greenpeace. Esto representa cerca de 370 grandes centrales eléctricas de carbón, cuya electricidad equivale a seis veces la del Reino Unido y a más de 365 mil millones de euros en activos retirados o no desarrollados.

“Antes de 2014, ninguna jurisdicción había abandonado por completo el carbón”, ha afirmado Lauri Myllyvirta, analista de energía de Greenpeace Asia Oriental. “Lo que estamos viendo ahora es el comienzo de una importante revisión de nuestro sistema energético, uno que puede hacer frente al cambio climático y la contaminación del aire. Ahora, los gobiernos necesitan acelerar el paso a un 100% de energías renovables y garantizar una transición justa para los trabajadores y las comunidades afectadas por la caída de la industria del carbón“, ha añadido.

Vivir sin carbón

Tatiana Nuño, responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace, llama la atención sobre el hecho de que mientras que en los dos últimos dos años se han retirado cantidades récord de carbón, una tendencia que a su juicio se acelerará, “el Gobierno en España ha anunciado que aprobará un Real Decreto para regular el cierre de las centrales térmicas que podría ir en el sentido contrario“.

“La quema de carbón es la principal responsable del cambio climático, además de producir otras sustancias contaminantes que afectan a nuestra salud. Ahora más que nunca son necesarias políticas, como las que están haciendo cada vez más países, para planificar que antes del año 2025 echen el cierre las 16 centrales térmicas de carbón que existen en nuestro país“ ha apuntado Nuño.

Greenpeace añade que “a pesar de la retórica del presidente Trump sobre la reactivación de la industria del carbón, la decisión de retirar plantas de carbón en los Estados Unidos ha continuado en 2017 al mismo buen ritmo que el año anterior, con 54 unidades anunciando el retiro -una capacidad de generación igual a todas las térmicas de carbón en España-. California, la economía del estado más grande de los EE.UU., está ya libre de carbón y está presionando activamente a sus estados vecinos para que reduzcan también su uso. Massachusetts debe cerrar su última central térmica de carbón este año y otros cinco estados -Connecticut, Hawaii, Nueva York, Oregon y Washington- tienen ya fecha para el abandono”.



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