2008 se saldó con un “incidente”

El CSN alude a un funcionamiento aceptable del conjunto de centrales nucleares españolas, que en 2008 recibieron 178 inspecciones independientes de técnicos del organismo, adicionales a la supervisión continua de los inspectores residentes.

Siguiendo los principales elementos de la metodología de supervisión del SISC el pasado año se saldó con ocho indicadores de funcionamiento “blancos” (indicativos de una importancia entre baja y moderada para la seguridad) y siete hallazgos de inspección (uno “amarillo”, indicativo de una importancia sustancial para la seguridad, y seis “blancos”).

Del total de sucesos notificados por las instalaciones nucleares al CSN, 67 fueron clasificados con el nivel más bajo (0, “sin significación para la seguridad”) en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares (INES), cuatro con nivel 1 (“desviación”) y uno de nivel 2 (“incidente”).

La presidenta del CSN explicó que dos de esos registros correspondieron al incidente de liberación de partículas de Ascó I.
Dicho incidente fue objeto de una comparecencia específica ante la Comisión de Industria el 11 de junio de 2008, y de un exhaustivo informe del Consejo remitido el 9 de julio de 2008 en respuesta a una Resolución de dicha Cámara.

En Garoña ocurrió un suceso de nivel I debido a un defecto de capacidad eléctrica en las baterías de alimentación de las barras de esenciales. Por otra parte, la central Ascó II sufrió un error de calibración del caudal auxiliar de agua para el generador de vapor A. La presidenta del CSN afirmó que ambos fueron subsanados o resueltos.

En cambio, el resto de instalaciones nucleares y del ciclo de combustible (Juzbado, El Cabril, Vandellós I y José Cabrera, entre otras) mantuvieron un comportamiento correcto, dentro de los márgenes de seguridad establecidos, y fueron objeto de 72 inspecciones.

Los análisis técnicos de las centrales de Garoña, Trillo y José Cabrera fueron realizados a raíz de las solicitudes de renovación de licencia y explotación, la implantación de un sistema de purga y aporte del circuito primario y la autorización de desmantelamiento respectivamente.

Instalaciones radiactivas

El informe anual de 2008 cifró en 31.093 el número de instalaciones radiactivas y de radiodiagnóstico médico supervisadas por el CSN, y en más de 40 millones el número de actuaciones con radiaciones ionizantes en el ámbito médico. El número total de inspecciones de instalaciones radiactivas ascendió a 1.600.

Sobre los desafíos del Consejo en este campo, Martínez Ten mencionó la reducción de los riesgos y concienciación de la industria de la necesidad de incorporar la protección radiológica, así como la creciente complejidad tecnológica de instalaciones radiactivas solicitantes de licencias.

En cuanto a los sucesos más relevantes, destacó el ocurrido en Cualicontrol-Aci S.A., donde un trabajador recibió una sobreexposición de radiación. El afectado recibió atención inmediata y, pese a haberse comprobado la ausencia de síntomas, sigue sometido a seguimiento médico.

Otro capítulo importante es el transporte de material radiactivo, el CSN garantizó el cumplimiento de la normativa europea específica, habiéndose realizado actividades de control sobre 60 desplazamientos.
 
La protección radiológica de los trabajadores afecta a cerca de 100.000 personas que manejan, utilizan y aplican tecnologías con radiaciones ionizantes. Al cierre del año 2008, los datos más representativos fueron: más de 14.665.000 mediciones dosimétricas realizadas en 274.000 trabajadores y a unas 48.000 instalaciones. Asimismo, se entregaron 5.000 nuevos carnés radiológicos a trabajadores.

En la parte final de su intervención, Carmen Martínez Ten dedicó un capítulo especial a cuestiones de interés social como las balsas de fosfoyeso en la Marisma de Mendaña (Huelva), recordando las primeras valoraciones positivas de la misión de verificación de la Comisión Europea, a la espera del informe definitivo.



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