Algunas especies de sauce, cultivadas tradicionalmente para tejer muebles o crear objetos de cestería, se consideran ahora una fuente importante de energía respetuosa con el medio ambiente.

Hasta ahora no existía una explicación que justificase por qué algunos sauces producían más energía que otros. Investigadores británicos descubrieron la razón mediante la observación de ejemplares silvestres y en plantaciones del Reino Unido: un rasgo genético que se activa en algunos ejemplares cuando se encuentran en ángulo, como es el caso de los árboles que crecen azotados por un viento lateral fuerte y constante.

En estos casos se produce un exceso de moléculas estructurales de azúcar en las ramas del sauce que tratan de enderezar la planta. Estos azúcares de alta energía se fermentan para obtener biocombustibles tras la cosecha de estas plantas. El proceso de cosecha utilizado en la actualidad aún debe mejorarse para que pueda competir con la producción de combustibles fósiles.

La dirección del estudio recayó en el Dr. Nicholas Brereton y el Dr. Michael Ray, ambos del Departamento de Ciencias de la Vida del Imperial College de Londres, que colaboraron con investigadores de Rothamsted Research y del Instituto de Agronomía de la Universidad de las Highlands y las Islas (UHI) del Orkney College. El estudio se ha publicado en Biotechnology for Biofuels.

El Dr. Brereton afirmó: “Se sabe desde hace tiempo que el estrés medioambiental puede provocar que los árboles generen de manera natural una madera de reacción ligeramente modificada de la que resulta más sencillo extraer los azúcares. Nuestro estudio ha dado un paso importante al respecto al mostrar que ciertas variaciones genéticas naturales provocan estas diferencias y que en ellas puede residir la clave que dé paso en un futuro a una bioenergía sostenible del sauce”.

El estudio

El equipo de investigadores aplicó en su estudio unas condiciones experimentales controladas en un tejado del centro de Londres. Se cultivaron sauces en un ángulo de cuarenta y cinco grados y a continuación observaron si existía algún tipo de diferencia genética entre estas plantas y las que crecen en condiciones naturales. También trataron de dar con el mismo efecto en sauces que crecen también en condiciones naturales en la Isla de Orkney, frente a la costa norte de Escocia, donde la fuerza del viento obliga a los árboles a crecer en ángulos muy agudos.

Sus mediciones confirmaron que se podía extraer de estos sauces cinco veces más azúcares que de los mismos árboles que crecen en condiciones menos adversas. Los investigadores afirmaron que la utilidad del sauce para la fabricación de biocombustible para vehículos a motor, sistemas de calefacción y aplicaciones industriales podría incrementarse en un futuro si se logra aumentar la productividad del árbol y su sostenibilidad como fuente energética.

El sauce se cultiva en todo el Reino Unido, pues precisa menos de una décima parte de fertilizante que la mayoría de los cereales y rebrota rápidamente tras su cosecha. Distintos grupos ecologistas admiten que las plantaciones de sauce resultan atractivas para distintas especies en libertad e inciden de manera positiva en la biodiversidad local.



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