En un seminario de iluminación organizado  por Philips en Santander, los tres ediles han coincidido en que modificar la tecnología y la eficiencia en la iluminación urbana ha supuesto que, siete años antes de lo exigido en la normativa europea, cumplan con la reducción del 20 por ciento de la emisiones de gases de efecto invernadero para 2020.

Además, han añadido que el proyecto comenzó como una necesidad motivada por la falta de presupuestos pero evolucionó hacia la búsqueda de la sostenibilidad y el cumplimiento de la legislación energética. En este contexto, ahora han vaticinado que, en el futuro, la gestión de la luz será una prioridad como fuente de bienestar o de reclamo turístico.

En este sentido, el alcalde de Santander, presidente de la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI) y de la Federación española de municipios y provincias, Iñigo de la Serna, ha reivindicado que invertir en tecnologías menos consumidoras como led, que ahorran hasta un 70 por ciento más que las bombillas normales o sistemas integrados que mejoran la eficiencia del uso, es una de las prioridades de un concepto más amplio que es la ciudad del futuro, la "smart city".

En el caso concreto de Santander, ha explicado que están a punto de concluir el proyecto "Smart Santander" pretende la conversión de la iluminación y alumbrado de la ciudad y de su forma de gestionarlo para disminuir el consumo, reducir la contaminación lumínica, o rebajar las emisiones de CO2 y que cuenta con un presupuesto de nueve millones de euros.

Gestión en tiempo real

De la Serna ha destacado también que en el marco de ese proyecto se han instalado sensores que permiten que el ciudadano conozca la disponibilidad de parking en superficie, los niveles de contaminación lumínica o de ruidos, la temperatura o las emisiones de gases. Asimismo, el proyecto permite a los gestores modular los servicios municipales luz, agua o recogida de basuras en función de las condiciones ambientales o necesidades concretas fiestas, inundaciones…que se registren a tiempo real.

Por su parte, el alcalde de Palencia y vicepresidente tercero de la RECI, Alfonso Polanco, considera "básica" la cooperación publico-privada en este tipo de transformaciones, que en el caso concreto de la localidad que dirige, ha permitido reducir la factura de la luz en un diez por ciento.

En este sentido, ha explicado que este ahorro es "muy importante" si se tiene en cuenta que, en su ciudad, la iluminación representa alrededor del 50 por ciento del consumo energético. Además en declaraciones a Europa Press, ha concretado que el ahorro real del 70 por ciento podrá hacerse efectivo dentro de doce años, cuando se amortice la inversión.

Polanco ha agregado que en 2013 prevé evitar la emisión a la atmósfera de 871 toneladas de CO2. En este sentido, ha manifesatdo su apuesta decidida de su ayuntamiento por convertir a Palencia en una "Smart City" pionera en España.

Por su parte, el regidor de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, ha asegurado que "ahorrar en energía sale barato", en referencia a los  255.000 euros ahorrados durante el año pasado en factura eléctrica, un diez por ciento menos que en 2011, pese al crecimiento de la población y al encarecimiento de la energía. Según ha explicado, este ahorro ha  revertido en servicios sociales gracias a que su apuesta ha sido realizar una gestión 100 por 100 pública.

Mientras, el director General de Philips Alumbrado, Eduardo Mataix, ha añadido que "todavía hay mucho margen de acción" en el reto de consumir menos para más, en relación con el horizonte que sugiere que en 2050 dos tercios de la población mundial vivirá en entornos urbanos. En este sentido, considera necesario apostar por la  tecnología led y por sistemas de gestión que aumenten la eficiencia del sistema eléctrico.

Finalmente, el presidente del Comité Español de Iluminación de Philips, Fernando Ibáñez, ha añadido que actuar es "imprescindible" ya que actualmente el 19 por ciento del consumo energético mundial se destina al alumbrado.



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