Los consumidores miran con lupa las facturas de gas y electricidad

Lo último fue la llegada de las temidas refacturaciones. Facua advirtió en mayo de que el recibo eléctrico de los más vulnerables – usuarios que tienen bono social y que además tienen contratada una potencia de menos de 3 kV- podía inflarse ese mes más de un 50% tras la autorización del Gobierno a las compañías para que cobren de una sola a vez las tarifas que, durante tres años, se aplicaron incorrectamente por un mal cálculo en la fijación de su parte regulada.

La refacturación no se aplica a todos los usuarios, sólo a los que durante todo o una parte del periodo comprendido entre abril de 2014 y diciembre de 2016 tuviesen la tarifa semirregulada PVPC, incluyendo a aquellos consumidores vulnerables acogidos al bono social. Las comercializadoras de referencia tienen hasta el próximo 30 de septiembre para facturar las cantidades correspondientes a las regularizaciones.

A saber: en el recibo o recibos donde se aplique la regularización debe indicarse a qué periodo corresponde ésta y los parámetros para la facturación (potencia y energía activa), además de la cuantía correspondiente a la regularización y el número de facturas en que va a llevarse a cabo, explica Facua.

Facturas de gas y electricidad

Y si no era suficiente, ahora la CNMC ha difundido en un comunicado el pasado viernes que siete de cada diez usuarios que cambiaron de contrato de gas o luz en los dos últimos años vieron cumplirse las condiciones de su nuevo contrato, pero en dos de cada diez casos el usuario percibió incumplimientos de las condiciones contractuales. De hecho, alrededor del 16% de los usuarios que cambiaron de contrato se encontraron servicios adicionales facturados sin que ellos lo supieran anticipadamente.

En total, un 16,2% de los hogares españoles ha contratado una nueva oferta de gas natural en los últimos dos años, mientras que un 15,8% hizo lo mismo con la electricidad, según los datos del cuarto trimestre de 2016 del Panel de Hogares CNMC. Estos cambios de oferta pueden conllevar un cambio de operador o simplemente suceder cuando el hogar sustituye su oferta actual con otra de su operador habitual.

Y, aunque tres de cada cuatro hogares declara haber entendido los términos de la nueva oferta, dos de cada diez no los entendió. De hecho, la CNMC ha publicado recomendaciones que pueden ayudar al consumidor a comprender las ofertas energéticas y a escoger con un mejor entendimiento la más conveniente en cada caso.

Los datos del último trimestre de 2016, continúan mostrando el desconocimiento que tienen algunos usuarios sobre las condiciones que tienen contratadas. Por ejemplo, el 44,2% de los hogares declara desconocer el tipo de tarifa eléctrica que tiene contratada y el 24,2% no sabe cuál es su potencia.



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