La estrategia y plan de acción de la Comisión "La innovación al servicio del crecimiento sostenible: una bioeconomía para Europa" formula un planteamiento coherente, intersectorial e interdisciplinario sobre este asunto. El objetivo es una economía más innovadora y con bajas emisiones, que concilie las demandas de gestión sostenible de la agricultura y la pesca, la seguridad alimentaria y la utilización sostenible de los recursos biológicos renovables para fines industriales, garantizando al mismo tiempo la biodiversidad y la protección del medio ambiente. Por lo tanto, el plan se centra en tres aspectos principales: creación de nuevas tecnologías y procesos para la bioeconomía, fomento de los mercados y la competitividad en los sectores de la bioeconomía y estímulo de una cooperación más estrecha entre los responsables políticos y las partes interesadas.

Según ha declarado Máire Geoghegan-Quinn, Comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia, “Europa debe evolucionar hacia una economía posterior al petróleo. Un mayor uso de los recursos renovables ha dejado de ser una mera opción y se ha convertido en una necesidad. Debemos guiar la transición desde una sociedad basada en los combustibles fósiles a otra de tipo biológico, con la investigación y la innovación como motores. Esto es bueno para nuestro medio ambiente, para nuestra seguridad alimentaria y energética y para la competitividad europea de cara al futuro”.

El término de “bioeconomía” significa una economía que utiliza los recursos biológicos de la tierra y el mar, además de los residuos, como insumos para la producción de alimentos y piensos, así como para la producción industrial y energética. También abarca el uso de procesos biológicos en unas industrias sostenibles..

La bioeconomía de la UE ya tiene un volumen de negocios de cerca de 2 billones de euros y da empleo a más de 22 millones de personas, el 9% del empleo total de la UE. Abarca la agricultura, la silvicultura, la pesca, la producción de alimentos y de papel y pasta de papel, además de parte de las industrias química, biotecnológica y energética. Se calcula que cada euro invertido en la investigación y la innovación en bioeconomía financiadas por la UE generará diez euros de valor añadido en los sectores bioeconómicos en 2025.

Antecedentes

La estrategia se basa en tres pilares principales:

  1. Inversiones en la investigación, la innovación y las cualificaciones en bioeconomía, lo que debe hacerse con financiación de la UE, financiación nacional, inversiones privadas y el refuerzo de las sinergias con otras iniciativas políticas.
  2. Fomento de los mercados y la competitividad en los sectores de la bioeconomía mediante una intensificación sostenible de la producción primaria, la conversión de los flujos de residuos en productos de valor añadido y mecanismos de aprendizaje mutuo para mejorar la producción y la eficiencia en el uso de los recursos. Por ejemplo, los residuos alimentarios cuestan al contribuyente europeo entre 55 y 90 euros por tonelada eliminada y producen 170 millones de toneladas de CO2. Estos residuos podrían transformarse en bioenergía o en otros productos biológicos y generar empleo y crecimiento.
  3. Refuerzo de la coordinación política y el compromiso de las partes interesadas mediante la creación de un grupo de expertos y un observatorio de bioeconomía, además de reuniones periódicas de las partes interesadas.

La estrategia favorecerá las sinergias y la complementariedad con otros ámbitos políticos, instrumentos y fuentes de financiación que comparten y abordan los mismos objetivos, tales como los Fondos de Cohesión, las políticas comunes agrícola y pesquera (PAC y PPC), la Política Marítima Integrada (PMI) y las políticas de medio ambiente, industria, empleo, energía y sanidad. Presidió la preparación de la estrategia la Comisaria Geoghegan-Quinn con el apoyo de otros cuatro comisarios, a saber, el Vicepresidente Tajani y los Comisarios Cioloş, Damanaki y Potočnik. La Estrategia, cuyo núcleo son la investigación y la innovación, se presentará primero a los Estados miembros de la UE en el Consejo de Competitividad de 21 de febrero de 2012.

Varios Estados miembros de la UE, tales como Alemania, Dinamarca, Finlandia, Irlanda y los Países Bajos ya tienen estrategias en materia de bioeconomía. A escala internacional, Canadá, China, los EE UU y Sudáfrica tienen sus propias estrategias ambiciosas o las están planeando.

La propuesta de la Comisión es una de las propuestas operativas de las iniciativas emblemáticas Unión por la innovación y Una Europa que utilice eficazmente los recursos de la estrategia de la UE de cara a 2020. La necesidad de aumentar la financiación pública para la investigación y la innovación en bioeconomía ha sido reconocida en el marco del futuro programa de Horizonte 2020: se ha propuesto destinar 4.700 millones de euros al reto “Seguridad alimentaria, agricultura sostenible, investigación marina y marítima y bioeconomía”, además de financiación complementaria en otras áreas de Horizonte 2020.



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