Holanda promueve la revolución eléctrica

La energía eólica en el sector ferroviario

La energía eólica se produce a través de aerogeneradores, que generan electricidad a través de la acción del viento. Estos aerogeneradores se reúnen en lo que se conoce como parques eólicos y se ubican atendiendo a las condiciones climatológicas del territorio.

Desde hace poco tiempo, en algunos países se está utilizando este tipo de energía para el funcionamiento de su sistema ferroviario, algo novedoso a nivel mundial y que produce una serie de beneficios. Entre ellos, se encuentran los energéticos y los medioambientales. Por un lado, se reduce el uso de combustibles fósiles y las importaciones energéticas, lo que genera riqueza y empleo local. En cuanto a los beneficios medioambientales, estamos hablando de una fuente de energía renovable, inagotable y no contaminante, lo que contribuye a la lucha contra el calentamiento global y en pro del desarrollo sostenible.

La energía eólica en Holanda

Holanda es un país europeo que se encuentra en la costa del mar del Norte y su territorio destaca por sus amplias llanuras con fuertes vientos. Por ello, desde la antigüedad el símbolo del país es el molino de viento, que se utilizaba para drenar el agua de las tierras bajo el nivel del mar, impidiendo así que se inundaran.

Actualmente, el país tiene parques eólicos repartidos por todo su territorio, tanto en tierra como en mitad del mar, y cuenta con aproximadamente unos dos mil aerogeneradores instalados. Con este número, la energía eólica que produce el país representa un 4,5% de la electricidad total y sigue subiendo. Desde hace dos años, las compañías ferroviarias nacionales se han sumado al uso de fuentes de energía sostenible para alimentar a todos los trenes eléctricos del país.

Trenes 100% renovables gracias a la energía eólica

Holanda cuenta con unas 600.000 personas que cogen el tren cada día, lo que equivale a 1,2 millones de viajes. Este tipo de transporte emite emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a la atmósfera y, por eso, la principal compañía ferroviaria de Holanda NS (Nederlandse Spoorwegen) acordó, junto con otras empresas del sector, reducirlas en el año 2015. Entre esas empresas destacan ProRail, Arriva, Connexxion, Kombi Rail Europe, DB Schenker, ERS Railways, HSL Logistik, Rotterdam Rail Feeding y Rurtalbahn Benelux, todas ellas reunidas en la asociación de trasportistas ferroviarios VIVENS.

El objetivo era sustituir el 100% de las fuentes contaminantes de los trenes eléctricos por energía eólica para el año 2018. Sin embargo, el 1 de enero del 2017 se anunció que el objetivo se había cumplido un año antes de lo previsto.



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