Adelantar el proceso de descarbonización en las islas Baleares y Canarias en 2040 es posible. Así lo dice el último informe de la consultora Monitor Deloitte y con la colaboración de la eléctrica Endesa titulado «Los Territorios No Peninsulares 100% descarbonizados en 2040: la vanguardia de la transición energética en España».

En dicho informe señalan que las inversiones necesarias para poder llevar a cabo este intenso proceso de descarbonización en solo 20 años requiere unos 30.000 millones de euros y generará unos 4.500 empleos anuales, es decir, un total de 90.000 empleos hasta 2040.

Según el estudio, se requiere una inversión de entre 18.000 y 22.000 millones de euros en las Islas Canarias, lo que supone una media de 10.000 € por habitante a lo largo de todo el periodo; y de 10.000 a 12.000 millones de euros en las Islas Baleares, lo que supone una media de 9.000 € por habitante.

Para Alberto Amores, socio responsable de la práctica de Energía y Recursos Naturales de Monitor Deloitte, “descarbonizar los territorios no peninsulares en 2040, una década antes que en la península, es viable, económicamente rentable y permitiría adquirir una experiencia que podría ser aprovechada en el despliegue de nuevas tecnologías en el resto de España. La transición energética en estos territorios debe ser una prioridad para todas las Administraciones y agentes involucrados”.

Electrificación de transporte y eficiencia

Para alcanzar un sistema energético completamente descarbonizado, el estudio analiza las particularidades de los territorios no peninsulares y propone un conjunto de actuaciones en 3 ámbitos: el transporte, los hogares, los servicios y la generación eléctrica.

El sector transporte es responsable del 40-50% del total de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en los territorios no peninsulares. El transporte particular de pasajeros por carretera alcanza el 80-85% del consumo de energía final, por lo que su descarbonización es más prioritaria que en la península.

El estudio propone un conjunto de medidas para su descarbonización, entre las que se incluye la electrificación de la flota antes de 2040, la renovación acelerada del parque de vehículos (en mucha mayor medida que en la Península) y el cambio modal a transporte público y medios no motorizados.

El vehículo eléctrico es ya una solución competitiva en las islas. En Canarias, el coste completo de un vehículo eléctrico (adquisición, combustible, mantenimiento, etc.)  es un 25-30% inferior a la opción convencional y, en las Islas Baleares, un 10% inferior. Además, la autonomía actual es suficiente para estos territorios, pero es imprescindible desplegar la infraestructura de recarga necesaria.

El sector residencial genera solo el 1-3% de las emisiones GEI directas en los territorios no peninsulares, debido a que los consumos más relevantes de una vivienda -calefacción y agua caliente- tienen menos incidencia por el tipo de clima. La descarbonización de este sector pasa por el despliegue de la bomba de calor para calefacción y agua caliente sanitaria.

El sector servicios es responsable del 2-4% de las emisiones GEI directas en los territorios no peninsulares. La sustitución de equipos térmicos de gas natural/producto petrolífero y de equipos eléctricos menos eficientes.

Canarias

Actualmente la generación eléctrica supone el 39% de las emisiones en Canarias. Un sistema eléctrico completamente descarbonizado en 2040 requeriría 10-11 GW de generación renovable, 20-25 GWh de capacidad de almacenamiento y respaldo estacional para “mover” excedentes de producción a momentos del año en los que hagan falta.

Para alcanzar este mix ideal se debe combinar la generación renovable con almacenamiento, para recoger el exceso de energía renovable y utilizarla, posteriormente, en periodos de menor producción.

El desarrollo renovable debería basarse principalmente en la generación solar, al encajar mejor que la eólica con el almacenamiento, por su mayor estabilidad y predictibilidad.

Por ello, el estudio propone un mix renovable -25% eólico, 75% solar-, que requiere menos almacenamiento para garantizar la seguridad de suministro y, por tanto, requiere menor inversión. Se debe impulsar la gestión de la demanda un 20-30% y su desplazamiento hacia horas de mayor producción solar renovable.

Es imprescindible minimizar la ocupación del suelo. Se propone instalar menos capacidad renovable de lo que sería económicamente óptimo (compensado con mayor despliegue del almacenamiento); impulsar el aprovechamiento del autoconsumo (hasta 2-3 GW); y explorar la opción de tecnologías de generación offshore. El sistema propuesto ocuparía el 1,9% del territorio de Canarias, o el 15% de la superficie agrícola sin cultivar.

Este sistema descarbonizado tendría un coste de generación de 70- 90 €/MWh, lo que supone una reducción del 40% con respecto a la actualidad. A corto-medio plazo, se precisa instalar nueva capacidad renovable hasta alcanzar 250-275 MW de renovables en los próximos 5 años, lo que supone multiplicar por 5 el ritmo actual, ritmo que debería acelerarse progresivamente.

Por último, es preciso impulsar actuaciones en el parque térmico para garantizar la seguridad de suministro, facilitar la integración de renovables y minimizar las emisiones de GEI acumuladas.

Baleares

Para conseguir un sistema eléctrico completamente descarbonizado, en las Islas Baleares en 2040 serían necesarios 4,5-5 GW de capacidad renovable instalada, 13-14 GWh de capacidad de almacenamiento e incrementar la capacidad de interconexión neta con la península, hasta 650 MW.

Diseñar adecuadamente este sistema requiere tomar en consideración las particularidades del territorio para poder adoptar una serie de medidas.

En Baleares, como en el caso canario, la generación solar en el mix energético tiene un mejor encaje con el almacenamiento y el aprovechamiento del autoconsumo (hasta 1-2 GW) permitiría que se ocupe solo el 1% de todo el territorio o el 17% del suelo baldío e improductivo.

Igualmente, el desarrollo de la gestión de la demanda permitiría reducir significativamente la capacidad de almacenamiento necesaria.

Además, el hecho de que la interconexión con la península pudiera reforzarse a finales de esta década permitiría reducir las necesidades de almacenamiento estacional. Todo ello, con una capacidad de respaldo de emergencia en las Islas que garantizase la seguridad de suministro ante posibles fallos en las interconexiones y casos de emergencia.

Este sistema tendría un coste medio de generación de 50-55 €/MWh, un 55% inferior al actual. Realizar la transición de un sistema basado fundamentalmente en centrales térmicas y varias interconexiones a uno 100% renovable requiere en los próximos 5-10 años:

  • Desarrollar generación renovable -entre 125-135 MW en los próximos 5 años y 210-230 MW/año en 2025-2030, lo que supone multiplicar por 15 el ritmo actual-, almacenamiento (2 GW) y gestión de la demanda.
  • Adicionalmente, habría que realizar actuaciones en el parque de generación térmico similares a las señaladas para Canarias, para facilitar la integración de las renovables y minimizar las emisiones GEI acumuladas.

Fuente: Ramón Roca / El Periódico de la Energía,

Artículo de referencia: https://elperiodicodelaenergia.com/descarbonizar-las-islas-canarias-y-baleares-en-2040-costaria-30-000-millones-y-crearia-90-000-empleos/,



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de