En más de una ocasión me han hecho la pregunta de “¿A qué huelen las nubes?”, pero también otras como “te llamarán el chico de las nubes” o “te dirán que siempre estás en las nubes”, y así es.

Mi nombre es Javier Martínez de Orueta, soy Técnico en Medio Ambiente y Educador Ambiental. Desde hace unos 5 años, mi labor investigadora consiste en observar el cielo y las nubes, estudiar sus formas y sus cambios, además de estudiar cómo la observación de ellas puede tener aplicación para un pronóstico de tiempo a corto plazo.

Maravilloso mundo de las nubes

Fue allá por el año 2013 cuando me empecé a aficionar a este maravilloso mundo de las nubes y, gracias a ello, en este último año, he ido consiguiendo bastantes reconocimientos.

En marzo del año 2018 participé en las XXXV Jornadas Científicas de la AME-19º Encuentro Hispano-Luso que se celebraron en la cuidad de León, pudiendo exponer una conferencia (“NUBES CARACTERÍSTICAS DE LAS CUATRO ESTACIONES DEL AÑO EN LEÓN”) y un póster (“NUBES Y METEOROS ASTUR-LEONESES”).

Pero también otros reconocimientos han sido poder dar conferencias y seminarios a lo largo de distintas Universidades de la geografía española. Algunas de ellas significaron mucho para mí, como por ejemplo las que dí en la Universidad Autónoma de Madrid y en la Universidad Complutense de Madrid, que formaban parte de la XVIII Semana de la Ciencia y la Innovación de la Comunidad de Madrid.

En la actualidad, gracias a mi labor divulgadora, formo parte de tres asociaciones:

  • Asociación Meteorológica Española (AME)
  • Asociación de Comunicadores de Meteorología
  • Experto dentro de la sección de “fenómenos atmosféricos” de la plataforma de naturaleza BIODIVERSIDAD VIRTUAL

Percepción de las nubes

En este primer artículo para el Diario Ambientum quiero hablar acerca de la percepción que puedo y podemos tener acerca de las nubes. Mucha gente, debido a su desconocimiento sobre el tema, no sabe que para nosotros las nubes son muy importantes.

Tienen un papel relevante en el balance de energía de la Tierra, porque reparten por igual la energía recibida por el Sol. Algunas de ellas durante el día actúan de tal modo que reflejan algunos rayos solares que pueden ser dañinos para nosotros.

Mientras que por la noche actúan a modo de manta, impidiendo que la radiación que se ha ido acumulando en el suelo de la Tierra a lo largo del día se escape hacia el espacio.

Además de realizar está función, que es muy importante para nuestras vidas, las nubes nos indican condiciones de humedad, de viento… incluso llegando a observarlas podemos hacer un pronóstico de tiempo a corto plazo.

Esto tiene mucha relevancia en varios campos, como puede ser el montañismo, la agricultura, la aeronáutica y naútica y las actividades de ocio que hagamos al aire libre.

Las nubes no se disponen en el cielo al azar, sino que están ahí arriba por algo en concreto, mandándonos señales. Y como digo, que nosotros sepamos interpretar estas señales que nos mandan puede tener mucha importancia en nuestras vidas.

Cirrus y Cirrocumulus

Nubes altas: Cirrus y Cirrocumulus. En esta fotografía podemos observar distintos géneros de nubes altas. Las nubes en forma de fibras son del género Cirrus, mientras que las 3 estelas de aviones que aparecen en la zona central de la fotografía pertenecen al género Cirrocumulus. Cuando veamos un cielo con este aspecto nos indica que hay un cambio de tiempo inminente y se acerca la lluvia.

Papel estético

Las nubes juegan un papel estético en nuestros cielos. Para mí, dos los momentos más bonitos de fotografiar son los amaneceres y atardeceres. Esos dos momentos en los que las nubes van adquiriendo distintas tonalidades de color. Ir viendo cómo poco a poco las nubes van cambiando de color es una experiencia que no se puede explicar con palabras y que recomiendo a todo el mundo.

A lo largo de estos 6 años he recopilado más de 100.000 fotografías, las cuales he ido almacenando en un disco duro clasificándolas por meses y años. Algunas de ellas son las que muestro en las conferencias, seminarios, talleres y cursos que voy impartiendo, pero también las comparto en mis redes sociales (Twitter e Instagram).

¿Qué es una nube?

La Organización Mundial Meteorológica define una nube como “un hidrometeoro consistente en partículas diminutas de agua líquida o hielo, o de ambas, suspendidas en la atmósfera y que en general no tocan el suelo. También pueden incluir partículas de agua líquida o hielo de mayores dimensiones, así como partículas liquidas no acuosas o partículas sólidas, procedentes de gases industriales, humo o polvo”.

Esta definición me llamó realmente la atención, ya que las nubes son las distintas formas que pueden adquirir. El Atlas Internacional de Nubes de la Organización Mundial Meteorológica distingue diez géneros de nubes:

  1. Cirrus
  2. Cirrocumulus
  3. Cirrostratus
  4. Altocumulus
  5. Altostratus
  6. Nimbostratus
  7. Stratocumulus
  8. Stratus
  9. Cumulus
  10. Cumulonimbus

Una determinada nube solo puede pertenecer a uno de los géneros.

Cirrus y Cumulus

En esta fotografía podemos ver varios géneros de nubes. Las nubes que aparecen en forma de fibras rectilíneas imitando a cabellos de pelo son del genero Cirrus. Por el contrario, las nubes que aparecen con forma de algodones de azúcar son del genero Cumulus.

Géneros y Especies

La mayoría de los géneros están subdivididos en especies. Esta subdivisión está basada en ciertas peculiaridades observadas en la forma de las nubes o en su estructura interna. Una nube observada en el cielo, que pertenece a un cierto género, puede llevar solamente el nombre de una especie.

Simultáneamente, las nubes pueden exhibir (o no) características especiales que determinan su variedad. Estas características están relacionadas con las distintas disposiciones de los elementos macroscópicos de las nubes, y de su mayor o menor grado de transparencia.

Una variedad dada puede ser común a varios géneros. Además, la misma nube puede poseer más de una variedad simultáneamente.

El hecho de que se haya establecido un cierto número de variedades no implica necesariamente que una nube específica deba recibir el nombre de una más de aquellas.

Cirrostratus

Esta nube que se extiende sobre el cielo a modo velo transparente y blanquecino es del genero Cirrostratus. Además, podemos observar que este velo es de aspecto fibroso (como cabellos) por lo que pertenece a la especie fibratus.

La indicación de géneros, especies y variedades no siempre resulta suficiente para describir completamente una nube. Esta puede mostrar rasgos suplementarios agregados a ella, o estar acompañada por otras nubes, habitualmente más pequeñas, conocidas como nubes accesorias, que se encuentran unas veces separadas de su cuerpo principal y otras emergiendo parcialmente del mismo o mezcladas, en parte, con él.

Como en el caso de las variedades, una misma nube puede presentar simultáneamente una o más rasgos suplementarios o nubes accesorias.

Altocumulus

Capa de nubes blancas y grises, que tienen sombras compuestas por losetas. Se trata del género Altocumulus. Este se extiende horizontalmente por una zona amplia por lo que pertenece a la especie stratiformis. Pero este caso es muy curioso porque hasta dos variedades se pueden aplicar a la clasificación de esta nube. Se puede apreciar la disposición en bandas paralelas (variedad undulatus) , y entre las bandas se observan claros (variedad perlucidus).

Altostratus

En esta fotografía podemos apreciar el rasgo suplementario mamma. Se trata de unas protuberancias colgantes, como ubres, en la parte inferior de la nube. En este caso pertenece al género Altostratus en los que podemos observar como de la base de la nube cuelgan esas formas globulares.

BIBLIOGRAFÍA

  • Organización Meteorológica Mundial: Atlas Internacional de Nubes, Volumen I y II.
  • Marcel Costa, Jordi Mazon (2009): Conocer Las Nubes. Lectio Ediciones.
  • Martin Vide, Javier; Grimalt Gelabert, Miquel y Francesc, Mauri (1996): Guía de la atmósfera. Previsión del tiempo a partir de la observación de las nubes. Edicions El Medol.
  • Instituto Nacional de Meteorología y Ministerio de Medio Ambiente (2004): Las nubes, las maravillosas nubes.
  • Quirantes Calvo, José A.; Gallego Poveda, José A. (2011): Atlas de Nubes y Meteoros. La Editorial de Ureña, Castilla Tradicional, S.L.; Cantabria Tradicional, S.L.
  • Häckel, Hans (2004): Guía de identificación de nubes. Ediciones Omega.
  • Costa, Marcel; Mazon, Jordi (2006): Nubes y fenómenos meteorológicos. Clasificación, identificación. Ediciones Geoestel.
  • Schaefer, Vicent J.; Day, John A (1983): Guía de campo de la atmósfera. Ediciones Omega.
  • Watts, Alan (2008): Predicción instantánea del tiempo. Ediciones Tutor, S.A.
  • González Fernández, Roberto (2017): Clasificación, cifrado y descripción NUBES Y OTROS METEOROS vistos desde el Observatorio Meteorológico de Oviedo y su entorno. Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Agencia Estatal de Meteorología.

Fuente: Javier Martínez de Orueta, Técnico en Medio Ambiente y Educador Ambiental,

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