Así, el objetivo es implantar una serie de sistemas en las gasolineras que permitan recuperar, como mínimo, un 85 por cien de los vapores de gasolina emitidos.  
Además, el nuevo Real Decreto dispone que las nuevas gasolineras deberán implantar un sistema de recuperación de vapores si su caudal efectivo es superior a 500 metros cúbicos al año. En cuanto a las que ya existen, este límite se fijará en caudales superiores a 3.000 metros cúbicos al año. Este nuevo sistema de recuperación de vapores deberá estar instalado antes del 31 de diciembre de 2018.
  
Para comprobar el correcto funcionamiento de la nueva normativa, las estaciones de servicio estarán obligadas a someterse a verificaciones periódicas anuales, además de a facilitar información a este respecto, tanto a la Administración como a los consumidores. El propio Real Decreto incluye un régimen sancionador para los casos de incumplimiento.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de