El Presidente de México, Enrique Peña Nieto, dijo que el futuro aeropuerto de la Ciudad de México será “modernista”, un “emblema de identidad mexicana” y del México del futuro. 

En una ceremonia realizada en la residencia presidencial de Los Pinos, el proyecto arquitectónico diseñado por el británico Norman Foster y el mexicano Fernando Romero fue presentado como el ganador de entre ocho propuestas presentadas.

Peña Nieto señaló que un comité de especialistas eligió el proyecto diseñado por Foster, constructor de los aeropuertos de Beijing y Hong Kong, y Romero, autor del Museo Soumaya.

Entre los detalles del nuevo aeropuerto destacan figuras emblemáticas mexicanas, como el águila y la serpiente, además de una zona con elementos prehispánicos.

El diseño del aeropuerto “nos conecta con la esencia de nuestro pasado y nos conectará al futuro”, destacó Romero.

Por su parte, Foster prometió que el de Ciudad de México “será uno de los aeropuertos más sustentables del mundo” y su ejecución será rápida.

“Este aeropuerto será el primero de su tipo en el mundo. Tiene una forma diferente, una estructura diferente, no tiene un techo convencional, no tiene paredes verticales ni columnas tal y como las entendemos normalmente”, explicó el laureado arquitecto.

Esta obra sustituirá a la actual terminal aérea, construida en 1929 y remodelada en varias ocasiones para ampliar su capacidad, pero que ya está casi al límite de su capacidad de 32 millones de usuarios al año. 

“El nuevo aeropuerto será uno de los más avanzados del mundo” y representará una oportunidad para “seguir proyectando a México como una nación moderna y en ascenso”, afirmó Peña Nieto. 

Contará con energías limpias y tecnologías verdes, gracias a 24 plantas de tratamiento de aguas, procesamiento de residuos y un sistema de ventilación natural, todo con el propósito de “rescatar una zona degradada”. 

Además, en las inmediaciones de la nueva terminal se creará una red de transporte metropolitano, que será impulsada por los Gobiernos federal, del Distrito Federal y del Estado de México. 

Hace más de una década, el Gobierno presentó un proyecto de un nuevo aeropuerto en una zona cercana al actual, aunque las protestas de los habitantes de esas áreas, en particular de la comunidad de San Salvador Atenco, llevó a que se cancelara el plan y en su lugar se decidiera sólo ampliar las instalaciones de la actual terminal aérea.

El subsecretario de Hacienda y Crédito Público, Fernando Aportela, señaló que el paquete económico que presentará el Ejecutivo esta semana incluirá los recursos que se destinarán a la nueva terminal aérea.

Convertirán terminal en áreas verdes

Los terrenos del actual aeropuerto de la Ciudad de México se rescatarán para beneficio de sus habitantes.

Al dar a conocer el proyecto de la nueva terminal aérea, que se construirá en la zona contigua a la actual terminal, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, anunció que en el espacio que ocupa el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México (AICM) se impulsarán proyectos ecológicos y ambientales.

El director general del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Manuel Ángel Núñez Soto, aseguró por su parte que esta obra permitirá al país ampliar sus capacidades de intercambio comercial, turístico y cultural del país, y posicionarlo en un lugar destacado en la economía mundial.

Expresó que se trata de un proyecto que no solamente es viable, sino indispensable para México, al ser diseñado para tener una capacidad cuatro veces superior a la del actual.

Vuelven a la protesta

Integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) tomaron simbólicamente maquinaria que, según ellos, se encuentra dentro del núcleo ejidal de Atenco para reiniciar su movimiento de resistencia en contra de la construcción de la nueva terminal aérea que anunció el Presidente Enrique Peña Nieto.

Durante un recorrido por la zona donde se edificará el aeródromo, los vecinos detectaron que desde hace algunos días tres trascabos llevan a cabo obras, que según ellos, forman parte de este proyecto aeroportuario.

En una de ellas colocaron su manta que dice “Tierra sí, aviones no” y blandieron sus machetes en señal de rechazo a la edificación de la terminal aérea.

Ahí en las tierras que les fueron heredadas por sus ancestros reiteraron que alistan movilizaciones y acciones por la vía legal para no permitir la realización del proyecto. 



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