"La economía verde pone en valor los recursos naturales, fomentando su aprovechamiento sostenible y conservando la biodiversidad, y permite a las empresas ser más competitivas y crecer", ha explicado durante su intervención, en la que también ha defendido que este modelo permite "generar riqueza, sin sacrificar la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades".

En esta línea, Arias Cañete ha recordado que en la Cumbre de Río+20 se definió una economía verde como aquella que "contribuye a reducir el consumo de energía, de materias primas y de agua, que minimiza la generación de contaminación y de los gases de efecto invernadero y que fomenta la reducción y reutilización de residuos".

De acuerdo con el ministro, en este nuevo modelo de desarrollo "las empresas están llamadas a desempeñar un papel clave". Así, ha recordado que un reciente estudio de la Comisión Europea estima que el valor de la ecoindustria es de más de 300.000 millones de euros anuales, lo que supone un tercio del mercado global de tecnologías ambientales. Este mercado, según ha añadido, crece a una tasa anual de un 7% desde el año 2000, con expectativas de triplicarse para 2030, y genera casi 6 millones de empleos en los países de la UE.

Tecnologías ambientales y RSC

Ante este escenario, Arias Cañete ha subrayado la "gran oportunidad" existente para "mejorar la economía, estimular el crecimiento y crear puestos de trabajo mediante el impulso a empresas dinámicas, innovadoras en tecnologías medioambientales". A su juicio, la política medioambiental "debe actuar como un estimulo decisivo" para lograrlo. Por ello, según ha destacado, el Gobierno trabaja en favor de la "sistematización y simplificación" de la normativa ambiental, sin rebajar los límites de protección.

Asimismo, ha señalado la importancia de fomentar las políticas de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), un ámbito en el que, según ha afirmado, el sector privado español es "reconocido internacionalmente por conformar el mayor grupo de empresas que han adoptado, de forma voluntaria, los Principios de la RSC".

Por último, Arias Cañete ha destacado que España ha conseguido una reducción de las emisiones medias de gases de efecto invernadero, de las tasas de consumo de agua y de las de generación de residuos urbanos, en términos per cápita; así como un aumento de las tasas de recogida, reciclaje y valorización de envases y embalajes, de las aguas de baño marinas consideradas como excelentes, y del flujo de visitantes a los parques nacionales.

Oportunidades para el sector productivo

Por su parte, el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Íñigo de la Serna, ha afirmado que, si se apuesta por la "economía verde", la crisis económica puede venir acompañada de "oportunidades para el sector productivo en el ámbito medioambiental".

En este sentido, De la Serna, que es alcalde de Santander, ha asegurado que los gobiernos locales mantienen un compromiso con la sostenibilidad, que, en época de crisis, tiene "aun más valor" porque los recursos locales son más escasos. Así, ha abogado por reforzar el liderazgo local en el proceso de transformación que debe conducir a un nuevo modelo productivo.

A su juicio, este nuevo modelo ha de asentarse sobre tres variables: una de naturaleza económica, otra social y una medioambiental. En los modelos surgidos en "época de bienestar", según ha subrayado, la variable de sostenibilidad económica "no se desarrolló adecuadamente y el modelo acabó fallando".

Actualmente, de acuerdo con De la Serna, es "preciso" tomar en consideración estos tres parámetros e incorporar nuevos criterios: el urbanístico, orientado con valores de sostenibilidad; el relacionado con las llamadas "políticas verticales de medio ambiente", entre las que figuran cuestiones como el tratamiento de residuos o el ciclo integral del agua en las ciudades; la innovación; y todo "lo que las nuevas tecnologías pueden traer consigo en eficiencia de gestión".

Junto a estos, hay que tener en cuenta la existencia del cambio climático, que, según ha alertado, "sigue estando ahí". En esta línea, ha recordado que la mayoría de alcaldes españoles han firmado un pacto para la reducción de emisiones y que la FEMP ha puesto diversas herramientas a su disposición, mediante la Red Española de Ciudades por el Clima y la Red de Municipios por la Biodiversidad.



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