De ellas, ocho se encuentran en la comarca del Alto Gállego y cuatro en La Jacetania. Todas estas actuaciones corresponden a la zona P-2 (una de las cuatro en las que se divide el “Plan Pirineos”), cuya empresa concesionaria es la UTE Sociedad Aguas Residuales de los Pirineos S.A., formada por Elecnor S.A. y Tedagua S.A.

En total, en la zona P-2 se construirán 56 depuradoras de distinta capacidad, que darán servicio a 58 núcleos de población. El Plan está impulsado por el Instituto Aragonés del Agua, y se ejecuta a través de la empresa pública Sodemasa. Se estima que el Plan Pirineos, en su conjunto, generará unos 7.000 empleos acumulados, entre directos e indirectos.

En el Alto Gállego, las instalaciones en obras se encuentran en Biescas (dará servicio también a Gavín), Formigal-Sallent de Gállego, Yésero, Aso de Sobremonte, Yosa de Sobremonte, Escuer, Oliván y Senegüé. En La Jacetania, están en construcción las infraestructuras de Abena, Ara, Binué y Navasilla.

El Plan Pirineos supone una inversión de 350 millones de euros durante 20 años. Se aborda mediante un sistema de cooperación público-privada, el de concesión de obra pública, de manera que las empresas concesionarias adelantan la inversión para su construcción y explotación.

Las actuaciones de depuración de las cabeceras de los ríos pirenaicos fueron declaradas de interés general por el Gobierno central en el año 1993. En el año 2008, se firmó un convenio entre el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, por el cual se encomienda a Aragón la construcción de las depuradoras del Pirineo aragonés. Fruto de este convenio, y en el marco del Plan Nacional de Calidad de las Aguas, Aragón está recibiendo una aportación de 169 millones de euros por parte del Estado.



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