Varios estudios han demostrado su relación directa con la calidad de vida de las personas, sobre todo la de aquellas que viven en las grandes ciudades. Para dar a conocer el impacto negativo que tiene el ruido en la salud, diversas organizaciones internacionales recuerdan el último miércoles de abril la importancia que tiene la contaminación acústica y por tanto, la necesidad de reducirla.

Esta celebración se realiza desde hace 20 años y fue iniciada por la Liga para el Deficiente Auditivo, en Nueva York. En España se hace desde hace 15 años, por iniciativa de la Sociedad Española de Acústica. Es esencial que la sociedad esté informada sobre los perjuicios que puede ocasionar el ruido en su salud. Por ello, os dejamos algunas notas a continuación:

¿Sabes cuál es el límite de ruido que toleramos?

El ruido se mide en decibelios (dB) y se calcula a través de aparatos llamados sonómetros. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el límite superior deseable es de 50 dB. Está demostrado que el deterioro auditivo comienza de 75 a 125 dB, si se sobrepasan los 125 dB se llega a un nivel doloroso y se llega al umbral del dolor a los 140 dB.

Algunos ejemplos prácticos de lo que significa una medición por decibelios son:

  • De 0 a 30 dB = Canto de pájaros o un alfiler que cae al suelo
  • De 40 a 50 dB = Susurro suave, conversación en tono normal
  • De 60 a 70 dB = Conversación en tono alto, ambiente dentro de una oficina
  • De 80 a 90 dB = Ruido que provoca cortar el césped con una podadora, el interior de una fábrica o el tráfico en movimiento.
  • De 100 a 110 dB = Ruido de una obra o construcción o el sonido del claxon en los atascos
  • De 130-140 dB = Ruido que provoca el despegue de un avión

¿Cuáles son los principales efectos del ruido en nuestra salud?

Una exposición prolongada al ruido provoca efectos negativos a la salud como:

  • Disminución importante de la capacidad auditiva o sordera.
  • Trastornos psicológicos (paranoia, irritabilidad, estrés, mal humor, alteraciones en el rendimiento intelectual).
  • Problemas fisiológicos (pérdida de la audición hipertensión, dolor de cabeza, taquicardia, fatiga, aceleración cardíaca, trastornos del sueño, molestias digestivas, disminución del apetito sexual, enfermedades cardiovasculares, infartos cerebrales).
  • Afectaciones sociales: El ruido ha contribuido a un número considerable de accidentes e incluso puede ser desencadenante de agresividad social, hostilidad y violencia.


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