Casas y ciudades sostenibles

Casas y ciudades sostenibles

Cierre los ojos. Piense en como nuestras ciudades han ido cambiando y evolucionando a lo largo de los años. Cambiamos el campo por la ciudad y a estas últimas las hicimos crecer y crecer. Torres altas, ruido, polvo y contaminación. El pasado 2016 ha sido el año más caluroso desde que se tienen registros. El hecho de que 9 de cada 10 personas vivan en lugares en los que la polución del aire excede los límites de seguridad de la Organización Mundial de la Salud resulta más que inquietante: las ciudades están saturadas y vivimos como si los recursos disponibles fueran ilimitados.

¿Cuánta superficie del mundo es urbana hoy? Crecemos sin miedo; adaptando el medio físico y redefiniendo nuevos límites que superan nuestra imaginación. Vivimos entre armatostes de hormigón y acero, y poblamos un mundo cambiante, caprichoso, que hoy más que nunca vive bajo la amenaza de la Madre Naturaleza que nos azota con desastres naturales.

Ahora que nuestros líderes se llevan las manos a la cabeza con la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París, debemos unir nuestras fuerzas e ir más allá, realizando acciones que harán de nuestras ciudades espacios más sostenibles. No nos quedemos con las acciones del día a día, como cerrar el grifo mientras uno se lava los dientes o incluso reciclar; acciones también importantes, y que no por ser diarias pierden valor.

Sin embargo, pensemos a lo grande y pongamos en práctica acciones que no sólo ayudarán al Planeta Tierra, sino también a nuestro bolsillo, y hagamos de este mundo un lugar más sostenible. Gestos que se pueden implementar, por ejemplo, en el momento en que se decide planificar un nuevo proyecto urbanístico, durante su ejecución y en su posterior uso. Micro acciones que se podrían llevar a cabo para construir espacios y viviendas que cuiden el medio ambiente.

Micro-acciones en fase de diseño de viviendas

Cuando se diseña una vivienda, decidir su orientación es un factor determinante. En zonas con un grado de insolación elevado hay que procurar que la orientación principal de la vivienda sea fresca en los dormitorios, huyendo del oeste. Las ventanas han de resultar suficientemente herméticas con vidrios que protejan de los rayos del sol y diseñar sistemas que además de estéticos, nos procuren sombra (sistemas de lamas, aleros de hormigón…). Un adecuado aislamiento térmico protegerá tanto del calor en verano, como del frío en inverno y hará que no sea necesario utilizar un sistema de ventilación, calefacción o aire acondicionado con tanta frecuencia, disminuyendo nuestro impacto energético.

Otra recomendación para que una vivienda sea más sostenible, consiste en tratar de generar, durante su diseño, una fácil ventilación cruzada a través de espacios más altos que faciliten la evacuación de esa masa de aire caliente, asegurando espacios más frescos y mejor ventilados. Hay que adaptar la construcción a la zona donde se vive y huir de sistemas que no son eficientes para el hábitat donde uno vive, porque, lógicamente, no es lo mismo vivir en Lugo que en Valencia.

Micro-acciones en viviendas o espacios ya construidos

Ante un espacio ya construido las micro acciones que se podrán llevar a cabo irán orientadas a mejorar su interiorismo y ofrecer soluciones eficientes. Se podría intentar, por ejemplo, sustituir las carpinterías exteriores para mejorar la acústica y el aislamiento térmico. O bien ajustar los consumos de agua caliente sanitaria a la demanda real. Se pueden controlar los encendidos de la caldera y así, el resto del tiempo, ni tan si quiera está consumiendo ese mínimo en espera.

Es importante recordar que no es eficiente tirar a la basura un elemento que aún funciona y que para realizarlo tubo unos consumos en su proceso de fabricación pero que aún no ha concluido su ciclo de vida; por ese motivo, la sustitución de unas bombillas de bajo consumo actuales por unas de led más eficientes sólo deberá realizarse cuando se funden.



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