Carreteras sostenibles

España tiene, en estos momentos, más de mil kilómetros de autopistas, carreteras y viales urbanos que incorporan mezclas bituminosas con polvo de neumático. Es el caso de distintas calles de Madrid, Salamanca, Málaga o León, por ejemplo; de la autopista del Mediterráneo, AP-7, o de la autovía A-5 a su salida de Madrid, donde se eligió precisamente esta solución debido a que el caucho da lugar a pavimentos sonorreductores.

"Puede decirse que España es el país de Europa que más ha aplicado estas técnicas. Y digo "técnicas" porque el caucho se puede incorporar por varias vías y en distintos porcentajes en las mezclas asfálticas para carreteras. No obstante, en prácticamente todas ellas España ocupa el primer lugar en Europa", explica Juan Gallego, profesor de la Escuela de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid, quien ha colaborado en la "Guía para la fabricación y puesta en obra de mezclas bituminosas con polvo de neumático", publicada recientemente por Signus, el Sistema Integrado de Gestión de Neumáticos Usados que opera en nuestro país.

"España se aproxima a una coyuntura en la que la reparación y rehabilitación de su extensa red viaria será inexcusable. Las mezclas bituminosas con ligantes-caucho por sus propiedades de flexibilidad, adhesividad y economía son idóneas para tareas de conservación", manifiesta Leticia Saiz, responsable de Desarrollo de Mercados y Aplicaciones de Signus.

En España comenzaron a utilizarse las mezclas bituminosas con polvo de neumático en experiencias piloto en la década de los noventa. Pero no fue hasta 2001 cuando se aplicó de una forma más continuada, recuerda Gallego, quien cita una normativa del Ministerio de Fomento para subrayar "la incentivación del aprovechamiento de los materiales reciclados de los firmes y la inclusión de betunes con adición de polvo de caucho procedente de neumáticos fuera de uso por cuestiones de sostenibilidad ambiental".

"Se ha comprobado también que estas mezclas alargan la vida de la carretera, ya que el caucho de neumáticos contiene negro de humo para evitar su oxidación cuando está prestando servicio en la rueda del vehículo. La sustancia química va al pavimento con el polvo de caucho y lo protege frente a la oxidación, haciéndolo más durable",concluye Gallego.



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