Aunque los bonos verdes están en siendo seguidos muy de cerca por las autoridades europeas, el mercado de deuda también se está fijando en ellos como un instrumento que contará con el sello oficial de sostenibilidad y que podrá ser utilizado de manera efectiva en la lucha contra la pandemia.

Bonos verdes

La batalla contra el coronavirus podrá ser financiada mediante emisiones que tendrán derecho a entrar en la categoría de bonos verdes, una modalidad que cada vez es más popular entre los inversores. El sello que se otorgará a estas emisiones se clasificará en tres tipos: verdes, sociales y sostenibles.

Según informa Expansión, son estos dos últimos los que se pueden utilizar para vencer a la pandemia, ya que, la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA), encargada de establecer los criterios de este tipo de bonos, señala: «Los bonos sociales financian proyectos dirigidos a afrontar o mitigar determinadas cuestiones sociales y que buscan un bien para la sociedad. La epidemia del coronavirus es una cuestión social que amenaza la calidad de vida de la población mundial».

Por ello, cualquier inversor puede ser titular de un bono social contra la pandemia, aunque se trate de su primera vez en este ámbito. Del mismo modo, aquellos que ya dispongan de un marco de emisión social no se verán obligados a cambiarlo. Para conseguir la etiqueta de sostenibilidad, los requisitos siguen siendo los mismos y ahora, el dinero que se recaude tiene como destino obligatorio un objetivo de mitigación del COVID-19.

Desde la ICMA, informan de algunos bonos válidos para la lucha contra el coronavirus:

  • Investigación médica.
  • Préstamos para pymes para generar empleo en empresas que se hayan visto afectadas.
  • Financiación de gastos derivados de la enfermedad para hacer crecer la capacidad y eficiencia en el suministro de servicios y equipos de atención sanitaria.
  • Proyectos destinados a prevenir o mitigar el desempleo provocado por la expansión de la enfermedad.

Lucha contra el COVID-19 y nuevo mercado para los inversores

Con la emisión de bonos que tendrán derecho a entrar en la categoría de sostenibilidad, la ICMA busca no solo movilizar fondos para la lucha contra el COVID-19, sino informar a los inversores de que se abren nuevos campos para su dinero. Esto último se produce en un contexto en el que se han publicado diversos estudios en los que se confirma que la deuda sostenible está resistiendo la crisis del COVID-19 mejor que otras.

Blackrock, la empresa estadounidense dedicada a la gestión de fondos informa de un notable giro hacia la inversión sostenible, calificándolo como un cambio estructural en la preferencia de los inversores que generará grandes flujos constantes hacia estos activos, que son más resistentes ante riesgos que se relacionan con la sostenibilidad.

Uno de los mejores ejemplos de este cambio de tendencia hacia la inversión sostenible es Iberdrola, que ha salido al mercado de deuda en plena crisis del COVID-19 con una emisión de bonos verdes que ha logrado una demanda de 6.000 millones de euros y que pretende colocar 750 millones de euros.

Además, según Moody’s, se repetirá con mucha frecuencia, ya que prevé que la emisión de bonos verdes, sociales y sostenibles bata récords este año con un volumen de 400.000 millones de dólares, una cifra que,de conseguirse, supondría un 24% más que la ya histórica conseguida en 2019.

Expansión también informa de la emisión el pasado viernes por parte de Red Eléctrica de una emisión de bonos a cinco años en el euromercado por valor de 400 millones de euros, de los planes de Naturgy para emitir una deuda de 1.000 millones a cinco años y de la intención de Repsol de lanzar dos emisiones por valor conjunto de al menos 1.000 millones.

Fuente: Javier López de Benito / EnergyNews,

Artículo de referencia: https://www.energynews.es/bonos-verdes-covid-19/,



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