Detrás de toda la tristeza, incertidumbre y desolación que vivíamos en marzo con las primeras semanas de estado de alarma y confinamiento, había un pequeño resquicio de luz que nos hacía ver algo bueno de esa situación: estábamos ayudando a frenar el cambio climático.

En esas semanas en las que nos recluimos en casa para evitar contagiarnos y así cuidarnos a nosotros y a los que nos rodean, cuidamos de manera totalmente inconsciente al planeta reduciendo hasta un 17% las emisiones de carbón en el punto máximo de las medidas de confinamiento.

Es curioso que no paramos hasta que nos obligaron, hasta que vimos nuestra vida y la de nuestros seres queridos en peligro pero, en realidad, el que más necesitaba que parásemos el ritmo era el planeta Tierra, nuestra casa. Y, en realidad, llevaba pidiéndolo mucho tiempo, pero entre todo el ruido que nosotros mismos producimos no lo estábamos escuchando.

El avance del cambio climático no se frena

Ahora bien, poco a poco vamos recuperando nuestra vida y nos acercamos a eso que antes de todo esto llamábamos normalidad. Entonces, ¿hemos empezado a cuidar el planeta? ¿Seguimos manteniendo esa reducción de emisiones de carbón o, al menos, no incrementándolas?

Lo cierto es que no y, seis meses después de que se decretase en España el estado de alarma, estamos llegando de nuevo a los niveles previos a la pandemia. 

Además, según la investigación United in Science, el quinquenio 2016-2020 será el más cálido de la historia. Este estudio recalca también que estamos muy lejos de cumplir los objetivos del Acuerdo de París de mantener el incremento de la temperatura mundial por debajo de los 2 Cº respecto a los niveles preindustriales.

Como ya sabemos, estos datos no son nada buenos para el planeta y, una vez más, está en nuestra mano poner soluciones para reducir los efectos del cambio climático y que estos no vayan a peor. Obviamente, la solución no pasa por volver a encerrarnos en casa parando la economía de todo un país, pero recuerda que cada acción cuenta. De este modo, sumando varias acciones cotidianas, podemos hacer mucho bien por nuestro hogar natural, que no es otro que el planeta.

¿Qué podemos hacer?

  1. Ahora que llega el invierno, recuerda que no tienes que recrear la temperatura del verano en tu casa. Tener la temperatura de la calefacción entre 20 y 22 grados es más que suficiente. Además, tu bolsillo también lo notará.
  2. ¿Sigues poniendo el lavavajillas todos los días por costumbre? Entonces estás gastando muchísima energía y agua de manera innecesaria. Al igual que la lavadora, pon el lavavajillas a carga completa y así evitarás emisiones superfluas.
  3. Apaga los pequeños electrodomésticos. Que apenas ocupen espacio no significa que no contaminen; lo hacen y mucho. Recuerda además no dejarlos en stand by y apágalos desde la regleta cuando no los vayas a utilizar
  4. Reciclar, reciclar y reciclarNo nos cansaremos jamás de decirlo. Recicla todo: papeles, plásticos, vidrios ¡y hasta electrodomésticos!
  5. ¿Sigues utilizando el coche para todo? Hay un montón de alternativas para moverte a cualquier parte de la ciudad mientras cuidas el planeta. Puedes caminar, coger la bici, el patinete, compartir coche entre tus compañeros para ir al trabajo e incluso, si quieres tener tu propio coche recuerda que los hay de cero emisiones y en España tenemos cada vez más puntos de carga.

No olvides que solo tenemos un planeta Tierra y es el que dejaremos en herencia a las generaciones posteriores. ¡Nuestra obligación es cuidarlo!

Fuente: STOP CAMBIO CLIMÁTICO,

Artículo de referencia: https://www.stopcambioclimatico.es/2020/09/24/retos-frenar-cambio-climatico/,



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de