Las acciones que realizamos en nuestra vida cotidiana pueden parecer insignificantes, pero tienen gran impacto en el planeta. Para empezar a construir un mundo más sostenible, es necesario empezar desde uno mismo y, para ello, se pueden hacer pequeños gestos que contribuyen al cambio.

El problema del plástico en el planeta

Uno de los principales problemas de nuestro planeta es el de los residuos, principalmente, el plástico. Eliminar progresivamente este material de nuestras vidas es más sencillo de lo que parece.

  • Cambiar las bolsas de plástico por carros de la compra o bolsas reutilizables
  • Evitar los vasos y cubiertos de plástico, utilizar otros que se puedan lavar y volver a usar
  • Tratar de comprar productos frescos que no vengan con bandejas o envoltorios de plástico
  • Para comprar productos a granel, llevar tu propia bolsa y no usar las típicas de plástico que se encuentran en el supermercado
  • Evitar las botellas o garrafas de agua de plástico, bebe agua del grifo. En caso de que no se pueda beber el agua de tu zona, compra una jarra filtradora. Es una inversión que se recupera a corto plazo y, además, es más sano
  • Hoy en día es imposible eliminar del todo el plástico por lo que, en cualquier caso, hay que intentar reutilizar los envases de plástico, reciclar de forma adecuada y depositar todo el plástico que quieras desechar en el contenedor amarillo

Ahorro de luz y energía

Otro de los factores que más nos pueden ayudar a convertir nuestra casa en un hogar sostenible es la energía y el consumo que hacemos en ella, para lo que Greenpeace ofrece algunos consejos:

  • Bajar la potencia de la luz. Contratar una potencia eléctrica más baja hará que pagues mucho menos en el recibo de la luz y harás tu hogar más sostenible
  • Adquirir de manera progresiva electrodomésticos de mayor eficiencia energética. Nadie se plantea cambiar un electrodoméstico que funciona bien pero, en caso de que te veas obligado a comprar uno nuevo, fíjate en este aspecto y busca los que tengan etiquetas de ahorro energético de clase A.
  • Usar bombillas y lámparas LED que reducen el consumo hasta un 80% respecto a las antiguas incandescentes
  • Tratar de encender lo menos posible la luz y no dejar los aparatos electrónicos en “stand by”, ya que los ordenadores, televisores y accesorios siguen consumiendo energía aunque estén en reposo
  • Desenchufar los cargadores y regletas, ya que siguen consumiendo electricidad aunque no haya ningún aparato conectado
  • En cuanto a la calefacción, evitar calentar la estancia más de lo necesario. Con la llegada del frío, son muchos los que ponen la calefacción a una temperatura muy alta que, al cabo de un rato, hace que el calor en la estancia sea desorbitado, lo que obliga muchas veces a abrir la ventana. Evita hacer esto, ya que es un despilfarro de energía y dinero

Otros consejos

Además de estos dos campos de reducción de residuos y energía, también se pueden llevar a cabo otros gestos para hacer de este un planeta más verde:

  • Utilizar trasporte público: Hay que evitar utilizar el coche individual siempre que se pueda llegar en trasporte público y, en caso de que no se pueda, siempre podemos intentar compartir el coche con otras personas
  • Limitar el gasto de agua: Reciclar el plástico y disminuir la energía es igual de importante que disminuir el uso de agua que, recordemos, es un bien limitado.
  • Evitar el consumismo desmedido: Hay que evitar comprar excesivamente, necesitar menos y rehusar lo que tenemos
  • Si no lo haces por el planeta, puedes hacerlo por tu bolsillo: Apuntar en una lista durante un mes todo el ahorro que se consigue llevando a cabo estos pasos, ayuda a ver el ahorro que produce ser ecológico

Fuente: ELENA IGLESIAS / 20minutos,

Artículo de referencia: https://www.20minutos.es/noticia/4075291/0/pequenos-gestos-ayudar-convertir-hogar-lugar-sostenible/,



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