Insectos peligrosos

Los insectos portadores de enfermedades se están extendiendo a partes cada vez más amplias del mundo debido al cambio climático, advierte un informe de la Unión Europea.

Eso significa que cada vez más personas están expuestas a infecciones virales como la fiebre del dengue, chikungunya, zika, fiebre del Nilo occidental, fiebre amarilla y encefalitis transmitida por garrapatas. Para muchas de estas enfermedades, todavía no hay antivirales o vacunas específicas.

Las enfermedades transmitidas por vectores (organismos vivos que pueden transmitir enfermedades infecciosas entre personas, o de animales a personas) representan más del 17% de todas las enfermedades infecciosas, y provocan cada año más de 700.000 defunciones, según la Organización Mundial de la Salud.

Estas cifras podrían dispararse por el calentamiento global, según se desprende del informe europeo, informa Tendencias 21.

Creciente propagación

El calentamiento global ha permitido la proliferación de mosquitos, garrapatas y otros insectos portadores de estas enfermedades. Estos vectores se adaptan a las diferentes estaciones del año, migrando y extendiéndose a nuevas áreas de nicho que se han vuelto más cálidas.

Estas son las conclusiones de un informe del Joint Research Centre (JRC), que tiene como objetivo crear conciencia sobre la amenaza que plantea la propagación de los arbovirus (virus transmitidos por artrópodos), según se informa en un comunicado.

Los mosquitos Aedes propagan varios arbovirus, incluidos los virus Dengue, Chikungunya, Zika, West Nile y la fiebre amarilla. Estos mosquitos prosperan en entornos urbanos debido a la falta de depredadores naturales y a la disponibilidad de alimentos y hábitats para la procreación.

Han existido en África y Asia durante muchos años y ahora se están volviendo más y más generalizados. Recientemente se han establecido en algunos países europeos y en las Américas, en gran parte como resultado de los viajes y el comercio internacional.

Su alarmante propagación plantea un problema para la salud pública. Son difíciles de erradicar: sus larvas pueden sobrevivir durante meses, incluso en condiciones de humedad y temperatura inferiores a las óptimas.

Uno de los vectores más recientemente reportados para el virus, la especie de garrapata Dermacentor reticulatus, se está extendiendo rápidamente por Europa. Tiene una alta tasa de reproducción, es resistente al frío y puede vivir bajo el agua durante meses.

Los humanos pueden infectarse con una picadura de garrapata o al consumir productos lácteos no pasteurizados que no cumplen con los estándares de seguridad de la UE y que provienen de animales infectados. Afortunadamente, TBEV puede ser vacunado contra.

Fuente: La Razón, Tendencias 21,



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