El cambio climático en Europa afecta a todas las regiones pero de forma desigual. Desde el incremento de las temperaturas y el aumento del riesgo de desertificación hasta mayores precipitaciones anuales y riesgos de inundaciones.

El impacto observado por la Agencia Europea del Medio Ambiente se extiende desde ámbitos económicos como el turismo y la energía; al medioambiental, por ejemplo pérdida de biodiversidad, incendios forestales; o a la agricultura -disminución del rendimiento de los cultivos, aumento de la demanda de agua- y salud humana -mortalidad por olas de calor, daños de tormentas violentas-.

Las peculiaridades del cambio climático en Europa

Como consecuencia del cambio climático en Europa, en concreto en el Ártico el aumento de la temperatura está muy por encima de la media mundial, por lo que la reducción de la banquisa (capa de hielo flotante) del mar Ártico, reducción del ‘Indlandsis’ (capa de hielo interior) de Groenlandia, y del ‘permafrost’ (capa de suelo permanentemente congelado) suponen un aumento del riesgo de pérdida de la biodiversidad. Todos estos efectos se traducen en riesgos de sustento para la población local.

La region subártica ha registrado el aumento de las precipitaciones intensas, la reducción de la nieve y el hielo, el aumento de las lluvias y el caudal de los ríos. Los bosques crecen más rápido y tienen más riesgo de plagas forestales. Las tormentas de invierno se vuelven más dañinas.

Estos cambios implican un mayor rendimiento de los cultivos. Se necesita menos energía para calefacción y aumentan las oportunidades para usar energía hidroeléctrica. También crece el turismo de verano.

En cuanto a las zonas de montaña, el aumento de la temperatura se sitúa por encima de la media europea. Hay menos glaciares y son más pequeños. Se produce un desplazamiento de plantas y animales a una altitud mayor, y aumenta el riesgo de extinción de especies, así como el riesgo de plagas forestales.

También aumentan las posibilidades de desprendimientos de roca y derrumbes. En este contexto, la energía hidroeléctrica podría verse afectada. El principal impacto económico en estas zonas es el descenso del turismo de esquí.

Efectos por regiones

Respecto a la región mediterránea se multiplica el período de calor extremo, se reducen las precipitaciones y el caudal de los ríos, lo que eleva el riesgo de sequías, y con él también el riesgo de pérdida de la biodiversidad y de incendios forestales.

De esta forma, se necesita más agua para la agricultura porque el rendimiento de los cultivos es menor. La cría de ganado y la producción de energía se vuelven más difíciles. Además se necesita más energía para refrigerar. En este sentido, la mayoría de los sectores económicos se ven perjudicados.

En la región atlántica lo más característico es la multiplicación de las lluvias intensas y el consecuente aumento del caudal de los ríos, que incide directamente en el riesgo de inundación. Aumenta así el riesgo de daños debido a las tormentas en invierno y se sucede el mal tiempo con mayor frecuencia. En lo económico, se necesita menos energía para calefacción.

El cambio climático en Europa deja en la región continental una proliferación de los fenómenos meteorológicos extremos y la reducción de las precipitaciones en verano. El riesgo de inundaciones de los ríos y de incendios forestales es mayor. En esta zona los bosques pierden valor. Se necesita más energía para refrigerar.

Zonas costeras y mares

En las zonas costeras y mares, el cambio climático en Europa se manifiesta con el aumento del nivel del mar y de la temperatura de la superficie marina, además de la acidificación del océano. Se produce una migración de las especies marinas hacia el norte, así como cambios en las comunidades de fitoplancton. Se incrementan las zonas marinas muertas. Todos estos efectos alteran los riesgos y las posibilidades para la pesca. Se detecta además un aumento del riesgo de contraer enfermedades de origen hídrico.

La mayoría de los efectos del cambio climático han sido negativos, sin embargo, en algunas regiones también se han producido cambios como la reducción de la demanda de la calefacción o algunas ventajas para la agricultura en el norte de Europa. Los datos proceden del informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente ‘Cambio climático, impactos y vulnerabilidad en Europa 2016’.

Fuente: EnergyNews / MARIA CASTAÑEDA CARVAJAL,

Artículo de referencia: https://www.energynews.es/cambio-climatico-en-europa/,



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