El clima de 2017

En su última Declaración sobre el estado del clima mundial en 2017, la Organización Meteorológica Mundial destaca los efectos devastadores de las condiciones meteorológicas extremas en el desarrollo económico, la seguridad alimentaria, la salud y la migración, que han supuesto un coste de unos 320.000 millones de dólares.

La Declaración, que este año cumple su vigesimoquinta edición y que se ha publicado en víspera de la celebración del Día Meteorológico Mundial, señala que en 2017 se registraron temperaturas medias mundiales de alrededor de 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales.

La temperatura media mundial del período comprendido entre 2013 y 2017 es el promedio quinquenal más elevado jamás registrado. Los nueve años más cálidos se han producido a partir de 2005 y los cinco más cálidos de todos ellos a partir de 2010.

Además, las mediciones directas del CO2 atmosférico durante los últimos 800.000 años han indicado variaciones naturales de entre 180 y 280 ppm. “Esto demuestra que la concentración actual de CO2 de 400 ppm excede la variabilidad natural observada durante cientos de miles de años”, se especifica en la Declaración.

Concentración de CO2

Tales niveles de CO2 supondrán, como ha señalado Petteri Taalas, secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, que “el planeta enfrentará un futuro más cálido y una mayor cantidad de fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos”.

De hecho, Talaas resaltó que en el comienzo de 2018 se mantiene la tendencia de 2017: las condiciones meteorológicas extremas continúan cobrándose vidas y destruyendo medios de subsistencia.

Por ejemplo, en el Ártico se observaron temperaturas excepcionalmente altas, mientras que las zonas densamente pobladas del hemisferio norte se vieron afectadas por fríos de especial crudeza y tormentas de invierno que llegaron a ser devastadoras. Australia y Argentina padecieron olas de calor extremas, la sequía siguió azotando a Kenya y Somalia, y Ciudad del Cabo (Sudáfrica) se enfrentó a una gran escasez de agua.

Fuente: ONU,