“El cambio climático es un proceso natural que siempre ha formado parte de la historia de la Tierra, por lo que no hay que preocuparse”“¿Cómo va a estar produciéndose un cambio climático si hace frío?”

Estas argumentaciones son algunas una de las más escuchadas por aquellos que niegan que exista una crisis climática. Sin embargo, el calentamiento global es un hecho sobre el que existe un sólido consenso científico.

De hecho, el cambio climático es, probablemente, el reto más acuciantes al que se enfrenta la humanidad. Repasamos las afirmaciones más comunes esgrimidas por los negacionistas, y ofrecemos una explicación fundamentada a las falsas creencias que rodean a la crisis climática actual.

Se han producido otros cambios climáticos a lo largo de la historia de la Tierra

Por supuesto, los registros son evidentes. Sin embargo afirmar que los seres humanos no son la causa del Cambio Climático actual es hoy es como argumentar que los humanos no pueden causan incendios forestales porque estos ya eran provocados por los rayos en el pasado.

¿Cómo va a estar produciéndose un cambio climático si hace frío?

La respuesta corta es: menos frío no significa nunca frío. Los días fríos, y las tormentas de nieve que los acompañan, ocurrirán con menos frecuencia a medida que el mundo se calienta, pero no desaparecerán. El hecho de que existan tormentas de nieve o granizo en un lugar que generalmente las recibe o no, no niega los años de calentamiento de los que se tienen registros en todo el mundo.

Desde 1950, los días calurosos se han vuelto más comunes así como los días fríos menos frecuentes en todo el mundo. A nivel global, los días extremadamente calurosos ahora son 100 veces habituales que entre 1951 y 1980.

El cambio climático es un proceso natural: los seres humanos no son responsables

Muchos negacionistas, en una versión más descafeinada, pueden asumir que existe un cambio climático, pero sin embargo no aceptar la responsabilidad del hombre en el proceso.

Como de sobra sabemos, el principal mecanismo implicado en el cambio climático y el Calentamiento Global es el efecto invernadero provocado principalmente por la acumulación de distinto gases en la atmósfera y en particular por la acumulación de CO2 desde la revolución industrial.

Y si bien es cierto que otros factores pueden afectar a nuestro clima, como la variación en la actividad solar, la acción de los volcanes o el efecto de las nubes, existe una relación inefable entre la acumulación de estos gases en la atmósfera a nivel planetario y el aumento de las temperaturas globales.

Las temperaturas no han variado en los últimos 15 años

Se trata de un problema de perspectiva, pues si tomamos como referencia las dos últimas décadas, los datos pueden llevarnos a equivocación. Y es que 14 de los 15 años más calurosos registrados a nivel mundial han tenido lugar desde el año 2000. Desde que se tienen registros, 2016, 2017 y 2018 han sido los años más calurosos de la historia.

La OMM (Organización Meteorológica Mundial) señala que el año 2016 sigue manteniendo el récord mundial como el año más cálido en el conjunto de la Tierra desde que empezaron los registros modernos y destaca que 2017 ha sido el año más cálido sin el fenómeno del Niño.

No todos los científicos confirman el cambio climático

Es cierto que puede haber científicos que afirmen que el cambio climático no existe, pero cabe preguntarse que de que clases de científicos puede tratarse cuando el consenso en la comunidad científica es abrumador y el 97% coincide en la existencia del fenómeno y en la razón por la que se está produciendo: la actividad humana.

Un par grados o tres no son para tanto

Sí que lo es. Puede que no para un día de primavera, pero cuando hablamos de temperaturas globales, 2 grados suponen un auténtico desafío.

El mundo ya se ha calentado 0.8 ºC desde 1880, y las consecuencias son evidentes: sequías más acusadas, olas de calor más acentuadas, lluvias más intensas y peor distribuidas en el tiempo, inundaciones, huracanes cada vez más violentos, el calentamiento de los mares y la muerte de los arrecifes de coral, el derretimiento de los glaciares…

Piénsalo, la diferencia entre cero y un grado centígrado es la diferencia entre el hielo y el agua. Un aumento de 2 grados en las temperaturas globales nos pondrá realmente contra las cuerdas.

Más CO2 significa más alimento para las plantas

Para crecer, las plantas necesitan tres cosas principales: luz solar, agua y dióxido de carbono. Sin embargo eso no significa que podamos llegar a la conclusión de que más CO2 resulte beneficioso para las plantas.

Por otro lado, a instancia de estos 3 factores, las plantas dependen de los nutrientes del suelo – generalmente nitrógeno, fósforo y potasio- de cuya abundancia relativa depende su crecimiento.

Además, si bien varios experimentos han demostrado que algunas plantas responden bien a niveles más altos de CO2, otros por el contrario muestran que niveles anormalmente altos de este gas resultan contraproducentes.

El cambio climático hará fértiles zonas que antes no lo eran

Esta afirmación no es del todo incierta. Sin embargo no se puede emplear de forma tajante. Si bien es cierto que el Cambio Climático y el calentamiento global pueden proporcionar accesibilidad a zonas antes restringidas a ciertos tipos de fauna y flora, hay que tener en cuenta que los mecanismos que controlan el clima son tremendamente complejos, y que a medida que aumenta el CO2 atmosférico no solo aumentará la temperatura, si no que también se verán alterados los patrones de lluvias y magnificados los fenómenos meteorológicos extremos.

Fuente: Héctor Rodríguez / National Geographic,

Artículo de referencia: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/8-argumentos-ante-negacionistas-cambio-climatico_14979/8,



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