Científicos de la Universidad de Oslo, del Marine Research Center de Breiðafjörður (Islandia), la Marine Biological Association de Reino Unido y el Centro Oceanográfico de Vigo del IEO han utilizado técnicas moleculares capaces de leer la información del ADN de los ribosomas de las especies presentes en una muestra y, de esta forma, encontrar en ella géneros e incluso especies concretas que causan mareas tóxicas.

Este nuevo estudio, que publica la revista Environmental Science and Pollution Research, ofrece técnicas para la identificación de microalgas de los géneros Dinophysis y Phalacroma, especies que contienen toxinas diarreicas que afectan a los criaderos de mejillones en Europa, Chile, Japón y Nueva Zelanda.

La toxicidad de cada especie dentro de un mismo género varía mucho y, por tanto, conocer con exactitud la especie presente en el agua es de gran importancia para los sistemas de alerta temprana.

Este trabajo se ha llevado a cabo en el marco del proyecto MIDTAL , un proyecto del 7º Programa Marco Europeo en el que participan siete países y cuyo objetivo es el diseño de técnicas moleculares para la identificación de especies de algas tóxicas.



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