Traffic, la red de vigilancia del comercio ilegal de especies salvajes a la que pertenece WWF ha realizado un estudio donde se demuestra que la falta de rigurosidad en la aplicación de la ley contra el tráfico ilegal de especies en Indonesia amenaza la supervivencia de orangutanes y gibones en Sumatra. Más de 2.000 orangutanes han sido rescatados de sus propietarios en las últimas tres décadas en Indonesia.

Aumento de las capturas en las últimas décadas

El estudio “Informe sobre el tráfico de gibones y orangutanes en Sumatra, Indonesia” revela que el número de especies salvajes capturadas de forma ilegal en la isla ha aumentado de forma considerable en las últimas décadas. A pesar de los esfuerzos del gobierno indonesio y las ONG para conservar la fauna en la zona, el número de orangutanes en peligro crítico capturados principalmente para el comercio de animales domésticos superó los niveles de la década de 1970. Según TRAFFIC, esto se debe a la falta de control en la aplicación de la ley contra el comercio ilegal de especies.

2.000 orangutanes rescatados

Los registros de orangutanes y gibones trasladados a los centros de rehabilitación sirven como indicador de cuántos de estos animales fueron retenidos ilegalmente. A la vez, los ejemplares siguen disminuyendo en su hábitat natural: la última estimación cifra en 7.300 el número de orangutanes que sobreviven en Sumatra. 

El informe señala que aproximadamente 2.000 orangutanes han sido rescatados de sus propietarios ilegales en Indonesia en las últimas tres décadas. Sin embargo, apenas unas pocas personas han sido procesadas por estos delitos. Entre 2002 y 2008, el centro de rehabilitación de Sibolangit acogió 142 orangutanes, cinco veces más que su predecesor, el centro de rehabilitación de Bohorok, que sólo recibió 30 animales entre 1995 y 2001.

Los orangutanes, que pueden alcanzar un peso de hasta  90 kilogramos y llegar a medir más de  1.5 metros de longitud, terminan su vida en dichos centros cuando se vuelven demasiado viejos y grandes para ser animales domésticos. Sin embargo, los dueños de estos primates de color marrón-rojizo no reciben ninguna sanción legal.

Se necesitan medidas legales más duras

"La confiscación de estos animales sin un castigo severo para los propietarios es una medida insuficiente", dijo Chris R Shepherd, Director de Traffic del sudeste asiático. Y añadió: "no hay ninguna fuerza disuasoria para quienes cometen estos crímenes porque salen impunes. Indonesia tiene las leyes adecuadas, pero las penas no son aplicadas con rigor. Si esta situación no se revierte, el comercio ilegal seguirá, y la especie continuará la espiral hacia la extinción".

"Cientos de orangutanes y gibones están presentes de forma estable en estos centros, y docenas de individuos son acogidos cada año. Estas cifras evidencian la falta de rigurosidad en la aplicación de la ley contra el comercio ilegal de especies salvajes en Indonesia”, añadió Nijman.

El informe también incluye en este censo los 148 gibones y siamangs de Sumatra, así como los 26 orangutanes que están en los zoológicos indonesios. 

Según WWF, el orangután de Sumatra se podría extinguir

Según Luis Suárez, responsable del Programa de Especies de WWF España: "La aplicación de las leyes que protegen a los orangutanes en Indonesia es crítica. Si la situación continúa, el orangután de Sumatra se podría extinguir".

El documento recomienda que se investiguen las causas del comercio ilegal y que las leyes sean implantadas de forma correcta para proteger a los orangutanes, gibones y otros animales salvajes de la isla.



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