La Comisión Europea ha rechazado el nuevo Life Iberlince solicitado por España para los próximos cuatro años. Desde 2002 se habían encadenado cuatro Life. Este programa europeo, dirigido a la conservación de la naturaleza, ha permitido al lince salir adelante y dejar atrás el peligro crítico de extinción con una fuerte inversión.

El portavoz y consejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Elías Bendodo, ha indicado que la Comisión Europea lo ha “tumbado” por ser “poco realista”, en la rueda de  prensa posterior al Consejo de Gobierno.

Al mismo tiempo, se ha desvinculado de un Life que elaboró “el anterior Gobierno socialista de la Junta”. Andalucía lidera el proyecto que cuenta con 22 socios, entre los que se encuentran otras comunidades autónomas y organizaciones conservacionistas.

Bendodo ha asegurado que el Gobierno andaluz va a garantizar la viabilidad del proyecto para los próximos años con fondos propios a cargo de los presupuestos de la Consejería de Agricultura, Ganadería Pesca y Ordenación del Territorio. Además, van a presentar un proyecto para el año que viene “corrigiendo los errores del socialista”.

“Europa lo ha rechazado porque el conjunto del proyecto no ha conseguido la puntuación mínima para pasar el corte, dicen que hay partes que no se han explicado bien, pero yo creo que la parte económica era muy alta”, explica Luis Suárez, responsable del programa de especies de WWF,una organización muy implicada con el lince.

“Yo tenía muchas dudas de si nos lo iban a conceder, porque lo iban a mirar con lupa debido a que es el cuarto consecutivo que pedimos”, reflexiona Suárez.

Año con dificultades

La principal consecuencia de la decisión europea, advierte WWF, es que se presenta un año con dificultades, porque no va a haber un proyecto conjunto y tampoco financiación para algunos trabajos. “Habrá que aguantar con fondos del Estado y de cada organización implicada y realizar un esfuerzo de ajuste”, opina.

Porque, aunque no haya dinero europeo, los centros de cría en cautividad van a seguir produciendo linces y se van a continuar soltando. Suarez espera que no se pierda la inercia adquirida durante estos años de trabajar de forma conjunta. “Es una pena, pero hay que seguir trabajando”, anima.

La Junta de Andalucía, uno de los principales socios del programa, convocó ayer una reunión con el resto de los miembros del programa (Gobiernos locales y organizaciones ecologistas, entre otros) para informar de lo sucedido.

Han decidido que volverán a solicitar la financiación este año, aunque el tiempo apremia, el 19 de junio es la fecha tope. “Vamos contra reloj, pero lo que se presenta ahora es un documento de inicio, aunque ya debe incorporar el presupuesto”, explica Suárez.

Programa europeo Life

El programa europeo Life ha sido clave en la recuperación de la emblemática especie del lince. Gracias a la inversión de la UE y de las Administraciones españolas –cerca de 100 millones durante este siglo– se ha creado una red de cuatro centros de cría en cautividad que han permitido luego las reintroducciones para que este animal ocupe de nuevo algunas de las zonas en las que vivía hasta que empezó su declive a mediados del XX.

Además, se ha conseguido implicar a la población local a través, por ejemplo, de convenios con propietarios de fincas.

La población se ha multiplicado como resultado del esfuerzo. En 2002 había solo 94 ejemplares en libertad. En el último censo, se detectaron 686.

Y la especie ha pasado de los dos reductos que quedaban -en Doñana (Huelva) y en Andújar (Jaén)– a vivir en Extremadura, Castilla-La Mancha y el sur de Portugal.

Fuente: ESTHER SÁNCHEZ / EL PAÍS,

Artículo de referencia: https://elpais.com/sociedad/2019/06/04/actualidad/1559642971_250185.html,



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