Hoy 13 de enero, se cumplen 40 años de la inauguración de los Refugios de Montejo y del embalse de Linares, administrados respectivamente por WWF (siglas en inglés de Fondo Mundial para la Vida Salvaje) España y la Confederación Hidrográfica del Duero. 

Como recuerda Fidel José Fernández y Fernández-Arroyo, presidente del Fondo para el Refugio, fueron algunos de los primeros espacios naturales protegidos en Castilla y León. 

La idea (casi sin precedentes en España) comenzó del 19 al 21 de febrero de 1974 durante la preparación de la película El buitre leonado de El Hombre y la Tierra (TVE).

Por otros documentales como La tierra de los buitres (la terra degli avvoltoi, película filmada en 1987 por la Televisión Italiana), el Refugio tuvo una enorme repercusión internacional. 

En octubre de 1974, se consideró el proyecto más importante presentado en Suiza entre todas las delegaciones de WWF; y ha inspirado otros muchos proyectos y trabajos, desde la reintroducción del buitre leonado en Alicante, hasta el censo nacional del aguilucho lagunero.

“Conservar el Refugio, manteniendo el esfuerzo y la ilusión que lo hicieron posible, ha sido todavía mucho más difícil que crearlo”, explica Fernández y Fernández-Arroyo. 

El seguimiento permanente de la fauna se ha reflejado en 13 tesis doctorales y distintos proyectos fin de carrera, 1.231 trabajos o informes naturalistas (sin contar los de censos), comunicaciones o ponencias en 52 congresos científicos (18 internacionales), 297 conferencias, 17 títulos naturalistas, etc.

Asimismo, el Refugio y trabajos relativos al mismo han recibido 25 premios, han aparecido en 4.076 publicaciones impresas de todo tipo, 688 programas de radio y 236 de televisión, así como múltiples sitios de Internet. “Es justo e importante, reconocer el tremendo esfuerzo, a menudo totalmente desinteresado, que ha hecho posibles tantos estudios, por investigadores que supieron no dejar en esas tierras señales de su paso”, afirma el presidente del Fondo para el Refugio.

Sólo en los censos colectivos de otoño han participado 685 naturalistas, coordinados por Juan José Molina Pérez, Juan Prieto Martín o el propio Fidel José. Por otra parte, durante más de 36.341 horas, en 40 años, se han censado 5.337 pollos de buitre leonado que han salido adelante, en 840 nidos diferentes; con un récord de 295 pollos volados en 2014. Como ejemplo de esta importante fauna, el nido “campeón” ha sido usado con éxito 32 años (15 consecutivos), pero otros tres nidos lo han sido más años seguidos (uno, en 18 años consecutivos).



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