Fotografía: © Isaac Fernández Galisteo – www.naturalezavision.net

El próximo sábado 9 de mayo se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, cuyo lema para este 2020 es “Las Aves Conectan Nuestro Mundo”.

La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS), el Acuerdo sobre la Conservación de las Aves Acuáticas Migratorias Afroeuroasiáticas (AEWA) y el Medio Ambiente para las Américas (EFTA) se han unido para fortalecer el reconocimiento mundial y el aprecio por las aves migratorias.

Este año se pretende resaltar la importancia de conservar y restaurar la conectividad ecológica y la integridad de los ecosistemas. Ambos apoyan los movimientos naturales de las aves migratorias, que son esenciales para su supervivencia y bienestar, pero esto se ve amenazado por la pérdida y degradación del hábitat.

La pérdida o degradación de un sitio de parada crítico para las aves migratorias puede tener un efecto devastador en las posibilidades de supervivencia de las aves migratorias y conducir a una desfragmentación que puede tener un efecto devastador en las poblaciones.

Otras amenazas, como el envenenamiento, el uso insostenible, las colisiones con objetos artificiales y el cambio climático también están teniendo un impacto negativo en las aves migratorias de todo el mundo.

Las rutas de vuelo utilizadas por las aves migratorias conectan diferentes hábitats. A menudo, estas rutas de vuelo de larga distancia cruzan terrenos inhóspitos, como desiertos y mares abiertos.

Día Mundial de las Aves Migratorias

Como fotógrafo de naturaleza, las aves son la clase del reino animal que más me fascina y, especialmente, las aves migratorias. Son especies que sólo se pueden observar durante un periodo de tiempo a lo largo del año.

Sus viajes migratorios son verdaderas gestas dentro del reino animal. Recorren grandes extensas distancias en condiciones muy adversas para encontrar alimento o realizar las puestas.

Como ejemplo de aves migratorias, he podido fotografiar los grandes grupos de individuos de ánsares comunes (Anser anser) que invernan en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, llegando desde el norte de Europa, así como el milano real (Milvus milvus) que también llega desde el norte de Europa a la Península para invernar, al contrario que el milano negro (Milvus migrans), que llega en primavera desde tierras africanas.

Otra de las aves migratorias, que más me atraen son los abejarucos europeos (Merops apiaster), que durante la primavera y el verano, colorean el cielo y los campos de la Península ibérica y los frailecillos atlánticos (Fratercula árctica), los cuales pude fotografiar, durante el verano, en la isla de May, en Escocia.

¿Alguna vez os habéis preguntado qué sería del Planeta sin aves?

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Fuente: Isaac Fernández Galisteo – Técnico de Medio Ambiente de Ambientum,



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