Fotografía: © Isaac Fernández Galisteo – www.naturalezavision.net

El próximo sábado, 8 de mayo, se celebra el Día Mundial de las Aves Migratorias, cuyo lema para este 2021 es “¡Canta, vuela y elévate como las aves!”.

La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias (CMS), el Acuerdo sobre la Conservación de las Aves Acuáticas Migratorias Afroeuroasiáticas (AEWA) y el Medio Ambiente para las Américas (EFTA) se han unido para fortalecer el reconocimiento mundial y el aprecio por las aves migratorias.

Este año se pretende resaltar los fenómenos del “canto de los pájaros” y el “vuelo de los pájaros” como forma de inspirar y conectar a personas de todas las edades en todo el mundo en su deseo compartido de celebrar las aves migratorias y unirse en un esfuerzo común y global para proteger las aves y los hábitats que necesitan para sobrevivir.

En esta ocasión, se pretende lanzar el siguiente mensaje: “Las aves migratorias nos conectan con sus cantos y vuelos únicos, y nos recuerdan la importancia de trabajar juntos, más allá de las fronteras, para protegerlas”.

Día Mundial de las Aves Migratorias

Como fotógrafo de naturaleza, las aves son la clase del reino animal que más me fascina y, especialmente, las aves migratorias. Son especies que sólo se pueden observar durante un periodo de tiempo a lo largo del año.

Sus viajes migratorios son verdaderas gestas dentro del reino animal. Recorren grandes extensas distancias en condiciones muy adversas para encontrar alimento o realizar las puestas.

Como ejemplo de aves migratorias, he podido fotografiar los grandes grupos de individuos de ánsares comunes (Anser anser) que invernan en la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, llegando desde el norte de Europa, así como el milano real (Milvus milvus) que también llega desde el norte de Europa a la Península para invernar, al contrario que el milano negro (Milvus migrans), que llega en primavera desde tierras africanas.

Otra de las aves migratorias, que más me atraen son los abejarucos europeos (Merops apiaster), que durante la primavera y el verano, colorean el cielo y los campos de la Península ibérica y los frailecillos atlánticos (Fratercula árctica), los cuales pude fotografiar, durante el verano, en la isla de May, en Escocia.

¿Alguna vez os habéis preguntado qué sería del Planeta sin aves?

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Fuente: Isaac Fernández Galisteo – Técnico de Medio Ambiente de Ambientum,



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