El objetivo del acuerdo es reducir tanto los daños personales y económicos como la afectación medioambiental. En virtud del compromiso suscrito se mejorarán los sistemas de detección de riesgos y la comunicación entre los servicios que intervienen ante una alerta. También se incidirá de manera preventiva sobre los cauces y se promoverá una implantación de los usos urbanos más segura y racional.

Minimizar impacto

En virtud del acuerdo ambos Departamentos estrechan su colaboración para mejorar los mecanismos preventivos ya existentes, crear otros nuevos y reforzar todos los recursos de intervención necesarios para minimizar el impacto de las avenidas recurrentes.

En concreto, el acuerdo prevé el trabajo en común de ambos organismos sobre diez puntos, que incluyen aspectos como la redacción de los planes de gestión de riesgo de inundación, que deberán estar aprobados e incluidos en los correspondientes planes hidrológicos para finales de 2015. También se trabajará en común para que la ordenación territorial y el urbanismo se ajusten a criterios de prevención, con una correcta implantación de los espacios urbanos.

Otro aspecto esencial será la colaboración en toda la cadena interinstitucional, desde la predicción meteorológica hasta la intervención en situaciones de riesgo, pasando por el control de los cauces y las obras hidráulicas, agilizando el intercambio de información entre organismos y mejorando los sistemas de comunicación.

Medio Ambiente, por su parte, potenciará su participación cuando se active el Plan Especial de Emergencia ante el Riesgo de Inundaciones de la CAPV, elaborando una nueva herramienta, el Sistema de Ayuda a la Decisión, que permitirá calibrar mejor el nivel real de riesgo hidrológico en cada momento en base a la proyección de las predicciones meteorológicas sobre los modelos de simulación.

12.000.000 euros de presupuesto

Este sistema funcionará de manera similar a la de las actuales predicciones meteorológicas, pero de una forma más compleja. Permitirá cruzar datos sobre las precipitaciones esperadas a nivel detallado, la orografía y la ocupación del territorio para poder actuar en cada punto con suficiente antelación con el objetivo de minorar los eventuales daños que pudiera causar una inundación en bienes y personas.

Este sistema de alerta temprana, que incluye la construcción de estaciones de aforo y la habilitación de equipamiento informático para procesar los datos junto a las previsiones meteorológicas, tiene un coste total estimado de cerca de 12.000.000 euros, que correrá a cargo del presupuesto del Departamento de Medio Ambiente.

Otros puntos del acuerdo contemplan una gestión más ágil de los datos aportados por las estaciones de aforo y los embalses. Se crearán también nuevas estaciones de medición y se instalará un sistema de control visual de determinados puntos sensibles de referencia. Medio Ambiente creará un Centro de Control para integrar la información hidrometeorológica de las estaciones de la CAPV.

El último de los puntos aprobados prevé la designación de representantes de ambos Departamentos para mantener contactos con la Administración central, de cara a integrar en el acuerdo la información sobre las cuencas intercomunitarias que son gestionadas por dicha Administración.



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