El objetivo de este evento, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es “recordar la responsabilidad existente con las poblaciones más pobres del planeta”. Espinosa señaló el cambio climático como uno de los problemas que causan una “baja productividad agrícola", frente a una población que crece cada día más. La ministra destacó, también en un acto celebrado en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos en Madrid, la importancia de las zonas rurales en la labor de asegurar la alimentación a nivel mundial.

La responsabilidad de las zonas rurales en nuestra alimentación

A día de hoy, todavía existen en nuestro país pueblos y zonas escasamente desarrolladas o  prácticamente abandonadas y con un pequeño número de habitantes. En estas zonas se sigue practicando la agricultura de sustentación y son estos agricultores los que conservan variedades de semillas que actualmente han dejado de existir. O que, debido a la agricultura extensiva, se han modificado genéticamente para producir mayores cantidades de alimento en menos tiempo. La reducción de las variedades en los cultivos les hace menos resistencia y recorta su capacidad de adaptación a los cambios climáticos, así como a las enfermedades. Y reduce las posibilidades de mejora a través de mezclas de genes.

Finalmente, Espinosa destacó que es importante que los agricultores y productores a pequeña escala “obtengan ayudas para incrementar su producción”, así como “ facilitarles el acceso a fertilizantes y otros insumos adecuados para incrementar su producción agrícola”.

La importancia de los bancos de conservación de semillas

Instituciones como el Banco de Germoplasma de Alcalá de Henares, en Madrid, conservan numerosas variedades de semillas que, poco a poco,  van desapareciendo de los campos. De esta manera atesoran una variabilidad genética imprescindible para hacer frente a las enfermedades y al cambio climático.



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de