El principal motivo de esta valoración negativa es la exclusión de la pesca de cefalópodos (pulpo) y el establecimiento de condiciones para la actividad pesquera en otras modalidades, especialmente en el arrastre de marisco y merluza, que impiden su viabilidad económica. Al tiempo, la Comisión Europea ha aceptado un aumento de la contrapartida financiera a cargo del presupuesto de la UE (hasta casi 70 millones de euros anuales) y de las licencias de los armadores (entre el 300 y el 400% respecto a las actuales), lo que podría llegar a elevar la contrapartida total hasta el entorno de los 100 millones de euros/año.

Además, el Ministerio muestra su desacuerdo porque el texto acarrea un aumento indirecto de los costes, debido al embarque obligatorio de un 60% de tripulantes mauritanos; al empleo de un segundo sistema de seguimiento por satélite; al desembarque de todas las capturas en puerto mauritano y al monopolio del abastecimiento de combustible de la empresa concesionaria de aquél país.

El Ministerio señala asimismo que el aumento de los costes para la UE y para los armadores contrasta con las restricciones impuestas a su actividad pesquera, entre las que destacan:

  • En el caso de los 24 buques cefalopoderos españoles, no se asignan posibilidades de pesca durante el primer año de vigencia del Acuerdo y sólo podría revisarse esta situación transcurrido este plazo.
  • Se prohíbe a los 20 buques marisqueros onubenses faenar en las mismas zonas en las que lo venían haciendo al amparo del Acuerdo anterior, imponiéndoles restricciones de capturas accesorias y presencia en el caladero que merman significativamente la posibilidad de realizar una actividad viable.

A pesar de que los Estados Miembros de la UE que participan en la pesquería y el sector pesquero afectado habían expresado su rechazo unánime a las pretensiones mauritanas, la Comisión decidió, bajo su responsabilidad, rubricar un texto de acuerdo por motivos evidentemente ajenos a la pesca.

Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha realizado esfuerzos denodados desde el pasado mes de enero para revertir una negociación en la que la Comisión se había limitado a asentir a todas las propuestas mauritanas, en contra de los intereses comunitarios.

A pesar de haberse logrado algunos avances en estas últimas dos rondas, gracias a la intensa presión española ante la Comisión y a los contactos mantenidos por el Ministro Arias Cañete en Mauritania, el Ministerio comparte el profundo malestar del sector pesquero español ante el resultado de esta negociación y ante la actitud de los negociadores de la Comisión, que han ignorado las advertencias de los Estados Miembros y no han atendido a la defensa del interés pesquero comunitario, único pertinente a la hora de evaluar la labor de la Comisión.

Por último, indicar que el Secretario General de Pesca, Carlos Domínguez, convocará la próxima semana a las asociaciones de armadores para analizar el texto del Acuerdo y consensuar los próximos pasos a dar en defensa de los intereses de las flotas españolas.



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