Un desperdicio, ha añadido, “que se produce en todas las fases, desde la producción, hasta el consumo final”. Así lo ha afirmado en la inauguración del I Punto de Encuentro contra el desperdicio alimentario que, organizado por AECOC, se celebra en Madrid.

“Las cifras, a nivel mundial y europeo son impactantes”, ha resaltado la Secretaria General, señalando que, según estimaciones de la Comisión, se pierden o desperdician al año 89 millones de toneladas de alimentos lo que significa 179 kilos por habitante. “Es decir, cada año entre un 30 y un 50% de los alimentos sanos y comestibles se convierten en residuos”, ha puntualizado García Tejerina.

El desperdicio de alimentos en España

En este contexto ha señalado que España con 7.7 millones de Tm es el sexto país que más comida desperdicia de Europa tras Alemania, Holanda, Francia, Polonia, Italia.

En España, ha explicado la Secretaria General, el desperdicio medio por hogar (2,7 personas de media) es de 1,3 Kg a la semana, siendo los alimentos más desechados: pan, cereales y otros alimentos de pastelería (19,3%), seguidos de frutas y hortalizas (16,9%) y la leche, yogures, quesos y otros derivados lácteos (13,3%).

“Entre los motivos por los que se tiran alimentos en nuestro país, el primero es el alimento sobrante de las comidas (86,4%); el segundo es por el deterioro de los productos por su mala conservación, almacenamiento o exceso de tiempo (63,6%) y el tercero es debido a los alimentos sobrantes olvidados para el consumo (45,6%) ha detallado García Tejerina.

Dónde y por qué se producen las perdidas de alimentos

En cuanto a las fases en las que se produce la pérdida de Alimentos la Secretaria General ha explicado que en la producción se debe a la no recolección por motivos económicos, las mermas en la calidad por motivos meteorológicos adversos o por un exceso de producción. En la gestión o almacenamiento puede deberse a pérdidas ocasionadas por rotura de la cadena de frío o en el transporte así como lo desechado por su apariencia.

Las pérdidas en la transformación, ha continuado explicando García Tejerina, se deben a un tamaño o packaging poco adecuado o por los desechos propios de las operaciones industriales. En la distribución las causas pueden ser por deterioro y problemas en la manipulación, así como por estrategias comerciales inadecuadas y la problemática ligada a las fechas de caducidad y consumo preferente.

Por otra parte, el desperdicio en los hogares se produce, según ha señalado la Secretaria General, por la gestión inadecuada de compra y consumo, o la confusión sobre las fechas de caducidad y consumo preferente, mientras que en la restauración existe una problemática especial por la variedad y amplitud de los platos que ofrecen las cartas, por el acompañamiento de los platos principales y las grandes raciones en los sistemas de bufet abiertos.

La Secretaria General ha expuesto también algunas de las conclusiones del estudio elaborado por HISPACCOP sobre el comportamiento de los consumidores, señalando en primer lugar la falta de conciencia sobre el volumen desperdiciado, “los consumidores, en general, no somos conscientes de la cantidad de alimentos que tiramos” ha indicado García Tejerina.

También ha destacado la confusión que se constata en el 25% de los entrevistados entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente, y en tercer lugar la modificación de las pautas de consumo por la crisis económica. “El 41,3% de los consumidores han disminuido la cantidad de alimentos que tira a la basura y el 13,7% reutiliza productos como el aceite” ha puntualizado la Secretaria General.

Estrategia para reducir los desperdicios

Para hacer frente a esta situación, García Tejerina ha expuesto el contenido y objetivos de la Estrategia “Más alimento, menos desperdicio” que ha diseñado el Ministerio, que “nace como una gran plataforma integradora porque todos etenemos un compromiso con la sociedad, con los más necesitados, con el uso eficaz de los recursos y con el cuidado del medio ambiente”.

Con esa base, y tras numerosas reuniones con el sector, la Secretaria General ha explicado las cinco grandes áreas de actuación que contempla la estrategia y que se basan en los ámbitos del conocimiento del problema, es establecimiento de las buenas prácticas y la difusión y promoción de las mismas, los aspectos normativos que puedan afectarle, la colaboración con otros agentes y el fomento y desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a minimizar el problema.



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