La modificación declara como terrenos de utilidad pública todos los consultados en los planes reguladores comunales, como los 26 cerros “isla” de la capital, que ocupan seis mil hectáreas de áreas verdes, los cuales desde 2004 podían ser utilizados para la construcción -por ejemplo- de proyectos inmobiliarios y otras instalaciones, situación que ya ocurre en algunos cerros de la ciudad, como El Alvarado, ubicado en Vitacura, y que verá frenada la construcción de nuevos edificios.

“Había que reparar un error que estaba costando carísimo para Santiago. Desafectar esta modificación era hipotecar la ciudad y con esto se rectifica un error que se había cometido y se revaloriza un patrimonio de la ciudad. En Chile no hay expresión más brutal de la desigualdad que el acceso a los espacios públicos. Recuperar esto es un atajo a la lucha”, expresó el intendente de Santiago, Claudio Orrego, quien agregó que ya se encuentran en la etapa final para definir al ganador del concurso que recuperará uno de estos cerros dentro de la capital.

En Lo Barnechea, donde hay 403 hectáreas de cerros “isla” (unas 400 canchas de fútbol), se mostraron felices por la modificación lograda ayer y de la cual fueron impulsores de la iniciativa para proteger los cerros.

“Con este logro estamos consagrando nuestros cerros ‘isla’ como los pulmones verdes que requieren nuestras ciudades”, señalaron desde el municipio a través de una declaración.



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