Los montes de la provincia de Castellón se enfrentan cada verano a su principal enemigo: el fuego. La escasez de lluvias, la falta de limpieza y el abandono de actividades tradicionales de aprovechamiento forestal juegan en contra del patrimonio arbóreo de las comarcas castellonenses.

Para tratar de prevenir los incendios forestales, la Conselleria de Medio Ambiente desplegará un dispositivo de prevención integrado por 1.200 personas que se encargarán, cada una de ellas, de vigilar una media de 346 hectáreas forestales, una superficie equivalente a otros tantos campos de fútbol. Además, tal y como informaron ayer desde este departamento, se ha subvencionado con más de 500.000 euros proyectos de voluntariado ambiental en prevención de incendios forestales en la Comunitat. En total, han sido 89 los ayuntamientos beneficiados, sólo diez en la provincia de Castellón.

En cuanto al Plan de Vigilancia, se ha convertido en la herramienta con la que el departamento que dirige José Ramón García Antón lucha para evitar que se produzcan incendios forestales y para responder en cualquier situación de riesgo. El dispositivo humano cuenta, a nivel autonómico, con un total de 5.000 efectivos entre profesionales y voluntarios.

En Castellón, el dispositivo incluye 30 unidades terrestres para velar por la protección de las masas forestales, de las que 20 son ordinarias, tres ecuestres, tres unidades en moto-todoterreno y cuatro polivalentes. Junto a ellos, se encuentran la unidad técnica y la unidad helitransportada que dan servicio a todo el territorio de la Comunitat Valenciana.

La labor de estas unidades de prevención se completa con la vigilancia realizada desde los 25 observatorios forestales, distribuidos estratégicamente para vigilar todo el territorio de la provincia. Los observatorios están situados en lugares estratégicos de los montes, con buena visibilidad y dotados de equipo completo para la toma de datos meteorológicos, de cartografía y prismáticos, así como un completo sistema de comunicaciones por radio.

Los observatorios forestales han incorporado el programa Ubifoc, un sistema de localización de los focos de incendios. "Ninguna Comunidad Autónoma cuenta con una aplicación tan precisa como ésta, que permite no solo localizar el foco del incendio sino también facilitar información sobre el terreno, caminos, así como todas las infraestructuras disponibles para apagar el fuego con la máxima celeridad", destacó la directora general de Gestión del Medio, María Ángeles Centeno.

Hace dos años se incorporaron a los medios de prevención las nuevas tecnologías: un sistema para localizar incendios forestales, una cámara web para realizar un seguimiento del incendio en el momento en que se está produciendo y un simulador para poder prever su evolución forman parte del plan de prevención de incendios forestales.

Este sistema tiene como objetivo localizar de una manera rápida y precisa el inicio de los incendios, fundamental para evitar la propagación del mismo.

La segunda herramienta es la incorporación de una cámara web que cumplirá una serie de funciones como la visualización en tiempo real de imágenes del incendio forestal o alguno de sus sectores, así como de zonas con elevado riesgo de propagación del incendio que pudieran verse afectadas por el mismo a lo largo de su desarrollo.

Además, esta cámara permite realizar un seguimiento y observación del frente de llama para evitar situaciones de riesgo y seguir su evolución. Igualmente puede resultar muy útil como apoyo a la planificación y coordinación en tareas de extinción.

La Comunitat registró en 2006 -último año del que hay datos disponibles en la web de Medio Ambiente- un total de 473 incendios, la mayoría intencionados o por negligencia.



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