Investigadores del Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación  (BSC-CNS) han estudiado el impacto que tendría en la calidad del aire urbano un incremento del uso del vehículo eléctrico tomando los casos de Barcelona y Madrid. Los resultados del estudio deberían ayudar la toma de las medidas con el objetivo de mejorar la calidad del aire de las ciudades.

En las principales ciudades Españolas el tráfico rodado es la principal fuente de emisión de contaminantes atmosféricos. Esto está teniendo como consecuencia que los niveles de calidad del aire siguen superando los valores límite legislados, especialmente los relativos a NO2 (Por ejemplo La Comisión Europea deniega a Madrid la prórroga para el cumplimiento de los límites de contaminación ). A pesar de la progresiva introducción de estándares de emisión más restrictivos (estándares EURO), no se ha producido una suficiente reducción de las emisiones debidas al tráfico, debido a la elevada intensidad de tráfico y a la dieselización del parque vehicular.

El estudio ha utilizado el sistema modelización y pronóstico de la calidad del aire CALIOPE (http://www.bsc.es/caliope) desarrollado en el BSC-CNS e implementado en el supercomputador MareNostrum. El sistema ha sido exhaustivamente evaluado con las medidas de las estaciones de calidad del aire. Este sistema además de efectuar el pronóstico de la calidad del aire, también permite evaluar el potencial de diferentes medidas en los planes de mejora de la calidad del aire. El presente estudio se centra en el impacto del uso de vehículos eléctricos en los actuales niveles de emisión y de calidad del aire.

El principal potencial del vehículo eléctrico relativo a la calidad del aire urbano es la reducción de las emisiones de tubo de escape o combustión, reduciendo las emisiones directas en el entorno urbano (en particular CO y NOx). Considerando el escenario más ambicioso (reemplazo de un 40% de la actual flota vehicular con vehículos híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros), dichas reducciones implican una mejora en los niveles máximos horarios de NO2 de hasta el 16%: con reducciones de 30 µg/m3 y 35 µg/m3 en Barcelona y Madrid, respectivamente.

No obstante, las emisiones se trasladan a la generación de energía eléctrica en función del sistema de generación eléctrica que define el mix energético. Para ello, se ha considerado que el incremento de demanda debido a la recarga del vehículo eléctrico  repercute en una central de ciclo combinado. Los resultados muestran que el vehículo eléctrico mejora significativamente los niveles de inmisión urbanos debido a la reducción total de emisiones y a las mejores características dispersivas de los centrales respecto al tráfico vehicular.

A pesar del significativo potencial de mejora que presenta el vehículo eléctrico, el estudio también subraya algunos puntos importantes a tener en cuenta. El vehículo eléctrico no se puede considerar como la única solución y debe ir acompañado de otras medidas complementarias, principalmente reducción del volumen de tráfico. Este punto es especialmente significativo en lo que a niveles de material particulado se refiere debido a que el vehículo eléctrico reduce las emisiones de combustión pero no las de resuspensión, abrasión de freno, ruedas y asfalto. En segundo lugar, las medidas para la gestión de la calidad del aire urbano deben incluir a todas las categorías de vehículos. Por ejemplo, en Madrid, el 49% de las emisiones de NOx son debidas a vehículos pesados y buses. Y en tercer lugar, el elevado porcentaje de introducción de vehículos eléctricos (26-40%) necesario para conseguir una mejora significativa de los niveles de inmisión indica que el vehículo eléctrico tendrá un impacto limitado en la próxima década.

Soret, A., M. Guevara, J.M. Baldasano (2014). The potential impacts of electric vehicles on air quality in the urban areas of Barcelona and Madrid (Spain). Atmospheric Environment 99: 51-63 doi: 10.1016/j.atmosenv.2014.09.048



Dejar una respuesta

avatar
  Suscribir  
Notificar de