Los detenidos están acusados de delitos de desobediencia, desórdenes públicos y contra la seguridad del tráfico durante las protestas pacíficas organizadas la semana pasada para mostrar el claro y unánime rechazo de la Comunidad Valenciana a acoger esa peligrosa instalación nuclear.

La Guardia Civil les ha informado de que detendrán a más de cien personas. Todos ellos han sido juzgados hoy martes, 28 de septiembre, a las 9:30 en Requena, en un juicio rápido.

Greenpeace considera que esta actuación supone un claro intento de criminalizar las protestas pacíficas ciudadanas en contra del cementerio nuclear que promueve el Ministerio de Industria e incluso de tratar de acallar preventivamente al movimiento antinuclear.

La organización ecologista ha puesto en marcha una ciberacción urgente para pedir al Delegado del Gobierno en Valencia que se retiren inmediatamente las acusaciones contra todos ellos. 



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