Por ello, solicita la anulación de la declaración favorable y la paralización total del proyecto.

Frente a la casi inexistencia de hábitats de valor ecológico defendida por Repsol, Oceana ha documentado en el lugar preciso donde se pretenden hacer las exploraciones un arrecife de ostras protegido en la UE por la Directiva Hábitats y al menos 9 especies protegidas.

Las imágenes tomadas con ROV (robot submarino) muestran fondos altamente vulnerables y de elevada biodiversidad, con comunidades de corales, jardines de gorgonias, agregaciones de esponjas y una nutrida fauna con especies de alto valor ecológico y económico.

“Volvemos a enfrentarnos a un caso escandaloso, en el que aunque se demuestre la falta de rigor y la falsedad de los documentos presentados para conseguir los permisos, el Gobierno prefiere aferrarse a los datos de su conveniencia”, declara Ricardo Aguilar, Director de Investigación de Oceana Europa. “Nuevamente, vemos cómo las administraciones públicas son incapaces de cumplir con la ley y gozan de total impunidad, además de estar haciendo caso omiso a las reclamaciones de empresarios turísticos, cofradías de pescadores y grupos políticos, que se oponen a este proyecto”.

Con motivo de los permisos otorgados a Repsol para empezar las exploraciones de hidrocarburos frente a Marbella y Calahonda, Oceana llevó a cabo en 2011 una serie de inmersiones con ROV en la zona autorizada. Los resultados de estas investigaciones demostraron que los datos aportados por Repsol no hacían referencia a ninguno de los ecosistemas presentes en la zona y que omitía la presencia de especies y hábitats protegidos.



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