A pesar de considerar que la producción de energías renovables es una prioridad política, Berdeak-Los Verdes considera que, cualquier proyecto, por verde que sea y aún más cuando se trata de alguna infraestructura, tiene que contar con la participación ciudadana y la correcta información a los afectados y a la población en general.

En palabras del coportavoz de Berdeak-Los Verdes, Florent Marcellesi, "en el caso del proyecto de planta de biomasa que presenta la empresa Bioforest Bost S.L.U. constatamos que ha habido falta de participación ciudadana y falta de la preceptiva información a los afectados más inmediatos, las personas residentes en Errigoiti y Arrieta. En contactos con el vecindario nos consta que desde el Ayuntamiento no se ha informado a la población de las intenciones de levantar esta planta en Errigoiti. Por lo cual entendemos la rabia de los vecinos y desde Berdeak-Los Verdes, pedimos un proceso participativo, como podría ser un Núcleo de Intervención Participativa, que permita tener una información transparente y un debate amplio y deliberativo."

Para el partido ecologista, el estudio de impacto ambiental del proyecto sometido a información pública presenta varias contradicciones en sus respectivos documentos, no siendo coherentes los unos con los otros. Además, afirma Marcellesi, "existen varias infracciones normativas con respecto al texto normativo del Plan Parcial del sector de actividades económicas Malluki como lo son los niveles máximos de ruido o la altura máxima permitida."

Para Berdeak-Los Verdes es de especial relevancia la afectación de los recursos hídricos de las poblaciones de Errigoiti y Arrieta. Éstos provienen de un pozo subterráneo de Iribiene. Según las informaciones del propio proyecto, el consumo  estimado de la planta de biomasa, de 35.000 m3 /año, supondría un incremento de consumo de un 79% de agua, en palabras del coportavoz verde "este consumo tan importante disminuiría sensiblemente la capacidad de reserva de agua y limitaría las posibilidades de crecimiento poblacional y de actividades agropecuarias de la zona."
                
Otro  tema no resuelto en el estudio de impacto ambiental es el aumento del tráfico de camiones con el consiguiente riesgo de accidentes de tráfico y deterioro del pavimento por el tránsito de esos camiones cargados de madera. Marcellesi recuerda "que las carreteras de la comarca son transitadas por multitud de ciclistas y algunas de ellas son rutas cicloturistas muy concurridas".

A la luz de las informaciones periodísticas aparecidas posteriormente sobre ayudas forales para la producción de Biomasa, para Berdeak-Los Verdes se evidencia que hay un transfondo que liga la crísis del sector forestal de Vizcaya, a una posible salida mediante la implantación de esta planta de biomasa, y de esta manera disfrazar de "sostenible" el fracaso de un modelo forestal insostenible. Además, parece servir para poder justificar ayudas públicas a personas cercanas al equipo de Gobierno Foral, en manos del PNV.

Concluye Florent Marcellesi: "la Diputación Foral de Vizcaya junto a un sector forestalista fueron los gestores del modelo forestal en fracaso, ya que en décadas precedentes, se dedicó a llenar los montes de Vizcaya de pino "insigne" y de eucaliptos, con la consiguiente pérdida del potencial ecológico y de la biodiversidad de los montes públicos y privados del Territorio, fomentando plagas forestales, incendios y empobrecimiento del suelo forestal."



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